ÁLAMO, VER.- Con constantes problemas de infraestructura y financieros, considerada como una de las menos rentables de toda la entidad, la oficina operadora de la Comisión del Agua (CAEV), prácticamente naufraga desde hace varios años.

En este escenario, administradores vienen y van sin que hasta el momento ninguno haya podido resolver la difícil situación por la que atraviesa desde hace por lo menos veinte años, lapso en el cual sólo ha generado un círculo vicioso que continúa hundiéndola, pues mientras sus carencias de infraestructura propician fugas constantes del líquido, muchos de sus usuarios arguyen el pésimo servicio de suministro y se niegan a pagar el consumo.

Lo cierto es que el actual administrador de la oficina, Ramiro Olivares Galicia, tampoco ha podido con el paquete, y siempre tiene en dichos problemas su mejor excusa para salir al paso de las quejas e inconformidades de los usuarios.

Por si fuera poco, ante los múltiples reportes de desperdicio del fluido, debido a las fugas que invaden toda la ciudad, recientemente el funcionario estatal culpó a las constructoras que introducen o reparan drenajes de estar ocasionando más daños a la red de suministro de agua, pues realizan excavaciones con maquinaria pesada sin el cuidado suficiente.

En una entrevista concedida a un canal de televisión local, señaló que “la temporada de estiaje se ha alargado más de la cuenta, hemos tenido un desabasto, pues la ola de calor ha propiciado que los tres pozos de abastecimiento hayan disminuido su caudal de abasto, debido al aumento en el consumo de agua.

“Aunado a esto, hay muchas fugas en toda la ciudad, derivado del deterioro de líneas que tienen más de cuarenta años”, abundó.

Dijo que las fugas de agua más graves “se han dado en la línea general, de ocho pulgadas, donde el flujo es demasiado y tenemos que parar los tres equipos, porque es imposible reparar con las bombas funcionando.”

Olivares Galicia declaró además que muchas de las tuberías viejas se rompen con el peso excesivo de unidades de gran tonelaje, lo que obliga a realizar reparaciones todos los días.

Por ALF