Sierra de Otontepec, Ver.- A pesar de las labores de vigilancia de la Policía Municipal, Seguridad Pública del Estado y la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la cacería sigue siendo una actividad en la que muchas personas participan en esta zona, aun cuando carecen de permisos para ello.
Una de las presas más codiciadas de los cazadores furtivos es el venado cola blanca, que abunda en la región de la Sierra de Otontepec y por las noches desciende hasta las inmediaciones de los pueblos tanto de este municipio como de Tantima, Citlaltépec y Chontla.
Pocas son las personas que se preocupan por preservar esta especie, como sucede en el municipio de Chontla en donde han logrado adaptarla a las condiciones de la llanura norveracruzana.
En esas instalaciones se practica la cría de especímenes de venado blanco que llegan a alcanzar trofeos de 12 y 14 astas y hasta 120 kilogramos de peso, cumpliendo con las normas impuestas por Semarnat.
Sin embargo, mientras no se cumplan estos requisitos su captura es considerada ilegal y existen sanciones por la comisión de ese delito de varios miles de pesos e incluso cárcel para quienes sean sorprendidos in fraganti.
