Padre denuncia negligencia médica tras muerte de su hijo

Asegura que el menor, de 17 años y con parálisis cerebral, permaneció más de tres horas sin recibir atención médica; recurre a la Fiscalía y pide intervención de la gobernadora.

Tihuatlán, Ver.- Un trabajador de esta villa de Tihuatlán denunció presunta negligencia médica en el Hospital Regional de Poza Rica, luego del fallecimiento de su hijo, Irvin Jonathan Reyes Díaz, de 17 años, quien, según su versión, permaneció más de tres horas sin recibir atención médica, pese a haber ingresado con dificultades para respirar.

Benancio Reyes Corona, empleado de una funeraria, relató que el pasado 25 de junio acudió primero al Centro de Salud de Tihuatlán, donde obtuvo un pase para trasladar a su hijo al Hospital Regional de Poza Rica.

Señaló que el adolescente, quien padecía discapacidad motriz y parálisis cerebral, presentaba abundantes flemas en la garganta y requería una nebulización para facilitar su respiración.

De acuerdo con su testimonio, ambos ingresaron al hospital alrededor de las 4:15 de la tarde, pero permanecieron en la sala de espera hasta aproximadamente las 7:15 o 7:30 de la noche, sin que médicos o personal de enfermería brindaran atención al menor.

Afirmó que durante ese tiempo sostuvo a su hijo en brazos y que el adolescente falleció antes de ser atendido. Indicó que fue hasta después del deceso cuando personal del hospital tomó los datos del paciente y notificó a la Fiscalía Regional para el levantamiento del cuerpo y su traslado al Servicio Médico Forense.

El padre comentó que la autopsia determinó como causa de muerte una broncoaspiración.

Asimismo, aseguró que una trabajadora social le informó que en ese turno no había suficiente personal médico, pues únicamente se encontraba un médico y una enfermera para atender a los pacientes.

Reyes Corona informó que el pasado 3 de julio presentó una denuncia ante la Fiscalía de Poza Rica contra quien resulte responsable por los hechos ocurridos durante el turno vespertino del Hospital Regional.

Además, solicitó la intervención de la gobernadora Rocío Nahle García para que se agilicen las investigaciones y se haga justicia por la muerte de su hijo, así como la destitución del personal que, a su consideración, incurrió en negligencia.

Respecto a la condición de salud de Irvin Jonathan Reyes Díaz, el padre manifestó que el menor nació sin complicaciones y que posteriormente desarrolló parálisis cerebral, situación que, afirmó, ocurrió después de recibir las vacunas correspondientes a su primer año de vida. Sobre esta última afirmación, no presentó evidencia médica que establezca una relación causal entre la vacunación y la discapacidad del adolescente.

Por Redactor1