Con impotencia, tristeza, dolor y angustia, decenas de padres de familia de menores que padecen cáncer volvieron al viacrucis, luego de que las autoridades les suspendieron por falta de medicamento, los tratamientos a los niños.
“Mi hijo puede morir”, “Gobernador, ¿Qué está haciendo usted?”, “Hay niños con recaídas” se leía en los carteles que portaban los desesperados progenitores.
Sus ojos, llenos de lágrimas en algunos casos, denotaban la angustia que desde hace más de un mes padecen cuando llegan al Centro Estatal de Cancerología (CECAN) “Miguel Dorantes Meza” y del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz (HAEV) y los doctores les dicen que no hay medicinas para las quimioterapias.
En la capital del estado, el grupo de padres se vieron en la necesidad de salir a las calles, pues cada día que pasa en la espera, es uno menos de esperanza para que los niños recuperen la salud.
El contingente, portaba una lona con la cara del titular de la Secretaría de Salud, Roberto Ramos Alor, quien una vez más, se escondió y no salió a dar la cara.
Esta escena, ya es constante pues desde que arrancó la administración de Cuitláhuac García Jiménez, los padres son obligados a salir a protestar, a sacar pancartas, a mostrar lonas y enojo público, a cerrar calles y a exhibirlos para que por lo menos, les den una esperanza de que van a comprar la medicina; de otra forma, hacen oídos sordos a las decenas de peticiones, pese a que la salud es un Derecho al que están obligados a cumplir.
“Se nos están muriendo nuestros hijos” clamaron al cerrar la calle Enríquez, frente al Palacio de Gobierno que permanece cerrado con candados para no atender las demandas sociales.
Luego bloquearon la calle, por varias horas para demandar que las autoridades les entreguen ácido folinico, citarabina y otros fármacos vitales para que los niños sigan con sus tratamientos.
En el Puerto de Veracruz, la situación se repitió; lo mismo que cuando tuvieron que cerrar avenidas ante la negativa de que la Secretaría de Salud adquiriera una campana oncológica que servía para preparar las soluciones, que posteriormente, les introducen a los niños como parte del proceso. Fue lo mismo, protestar para presionar. El único camino que les dejan.
La indolencia de las autoridades también causó indignación en la gente que veía a los padres protestar, pues como es posible “que no se tienten el corazón para darles las medicinas a los niños, estos son igualitos que Javier Duarte” decían los que pasaban por las aceras del centro de Xalapa.
Pasaron las horas y por la noche, en un escueto comunicado, informaron que la Secretaría de Salud (SS) se comprometió con familiares de pacientes del Centro Estatal de Cancerología (CECAN) “Miguel Dorantes Meza” y del Hospital de Alta Especialidad de Veracruz (HAEV) “a adquirir fármacos importados”.
Una vez más se excusaron en que la medicina la tienen que traer de otros países, aunque no les dijeron en qué fecha exacta lo niños podrán retomar sus quimioterapias.
“Por instrucciones del gobernador, Cuitláhuac García Jiménez, y el secretario de Salud, Roberto Ramos Alor, fue instalada una mesa para dar cauce a las peticiones de los inconformes, a fin de brindarles la certeza de que contarán con medicamentos gratuitos. De igual forma, acordaron una segunda reunión para el próximo 10 de enero con el propósito de dar seguimiento a las necesidades y el tratamiento adecuado para los enfermos” concluye el documento.
Mientras tanto, padres seguirán con su viacrucis buscando con sus medios la medicina, acudiendo a buscar a los encargados de salud en Veracruz o saliendo a las calles a protestar para que les hagan caso.
Por Noemí Valdez
Reportera de NOTIVER
Fotos del corresponsal y agencias
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