Tihuatlán, Ver.- Pese a la apertura de la bodega de Seguridad Alimentaria en la cabecera municipal, la respuesta por parte de los productores de maíz y frijol de la región ha sido nula, esto debido a la carencia de producción que se ha tendido desde el año pasado, por lo que este programa no ha tenido el impacto que se esperaba.
La activad al interior de la bodega se limita a los trabajos del mismo personal de la Secretaria de Bienestar que labora en este lugar, quienes han mencionado que de manera constante habitantes, tanto de Tihuatlán como del municipio Castillo de Teayo sea han acercado para solicitar los requisitos y las reglas de operación para poder aprovechar el beneficio.
Explicaron que este problema se origina a que muchas de las personas que se dedican a la comercialización de estos granos, tuvieron enormes pérdidas en su productividad durante el 2019 por la intensa sequía y quienes lograron sacar adelante sus parcelas ya cuentan con clientes para llevar a cabo la comercialización de sus milpas.
Por otra parte Héctor Manuel Montes Calderon el jefe del centro de acopio mencionó que se han echo la verificación de algunas parcelas, esto con el fin de que las personas que podrían vender su productos, puedan hacerlo con la certeza de que el maíz cuenta con las normas de calidad requeridas y que tendrán una certeza durante la compra.
En este mismo sentido dijo que se espera que el movimiento podría comenzar en el mes de febrero en donde las personas que cuentan con una plantación de una a cinco hectáreas podrían aprovechar, además de que si ellos efectúa el acarreo y descarga se les pagará 150 pesos más por cada tonelada vendida siendo veinte toneladas el límite de compra por cada productor
