TUXPAN, VER.- La situación de violencia en el puerto de Tuxpan ha generado una creciente preocupación entre la población, luego de que este fin de semana se registrara la ejecución de un taxista en las inmediaciones de la comunidad de Juana Moza, hecho que reaviva el debate sobre la seguridad en el municipio y su impacto en eventos masivos como el Carnaval Tuxpan 2026.
En los últimos meses, el municipio ha reportado un incremento en delitos de alto impacto como ejecuciones, desapariciones y levantones, lo que ha provocado un clima de temor entre la ciudadanía y cuestionamientos sobre la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad.
De manera reiterada, distintos actores sociales han señalado que la administración encabezada por Daniel Cortina ha sido rebasada por la problemática de inseguridad, sin que hasta el momento se perciban acciones contundentes que logren restablecer la tranquilidad en la ciudad.
El sector turístico también ha manifestado su preocupación por el impacto negativo que la violencia está teniendo en la imagen del puerto. Empresarios y prestadores de servicios reconocen que la percepción de inseguridad ha disuadido la llegada de visitantes, situación que ya se reflejó durante el pasado periodo vacacional de Semana Santa, cuando apenas se alcanzó el 50 por ciento de la afluencia turística esperada.
Ante este panorama, existe incertidumbre sobre el desarrollo del Carnaval Tuxpan 2026. Se prevé que, en el mejor de los casos, la asistencia provenga mayoritariamente de habitantes locales, a diferencia de años anteriores en los que el evento atraía a numerosos turistas.
La situación actual posiciona a Tuxpan como uno de los municipios con mayores índices de violencia en la zona norte del estado, lo que representa un desafío urgente para las autoridades y un factor determinante para el futuro de sus actividades económicas y culturales.
