Arturo Hernández Licona, falleció ayer, fue jurista, gran deportista y el vigésimo presidente municipal de esta ciudad del 5 de abril al 31 de diciembre de 1997.
De acuerdo al portal histórico Por la Senda del Recuerdo, era oriundo de la colonia Petromex, en donde estudió la primaria y posteriormente siguió sus estudios en el Colegio Díaz Mirón. Fue abogado por la Facultad de Derecho de la Universidad Veracruzana y dedicó parte de su vida a la política.
Fue integrante de la Asociación de Abogados de esta ciudad, bajo la presidencia de Ramón Hernández Ortiz, cuando se elaboró el estatuto del gremio.
A decir de sus allegados, fue estimado y ampliamente reconocido, tanto en el servicio público como en el contexto deportivo. Integró el equipo de fútbol Universitarios, junto a otros profesionistas de diferentes licenciaturas.
En 1997, después que Jaime Enrique Basáñez Trevethan, dimitió para la campaña a la diputación, la que ganó; durante el periodo gubernamental de Dante Delgado Rannauro, su colega Ignacio González Reboredo lo distinguió con el encargo de Subprocurador de la zona Norte de Veracruz.
Se casó con la distinguida abogada, Laura Gómez, hoy viuda de Hernández, quien le sobrevive junto a sus hijos; Arturo y Marcela.
