Álamo, Ver.- En un escenario de temor ante lo desconocido, derivado por la amenaza del Covid-19 y el surgimiento del primer caso sospechoso en la ciudad, y como parte de la celebración del inicio de la Semana Santa, la Iglesia Católica salió a las calles para demandar misericordia y protección divina para los alamenses.
Así, con la celebración del Jueves Santo, con el cual termina la cuaresma e inicia el Triduo Pascual, el párroco Guillermo de Olmos Pérez y dos presbíteros más iniciaron desde las 09:00 horas un recorrido con el Santísimo Sacramento por gran parte de la zona urbana y la conurbada localidad Agua Nacida.
La procesión salió de la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores y se enfiló primeramente hacia las colonias Solidaridad, Adolfo López Mateos, 18 de Marzo y Aviación, para después encaminarse hacia la zona centro por toda la calle Obregón, 20 de Noviembre, Bucareli, Avilés y Díaz Mirón con rumbo hacia el crucero de Agua Nacida.
A su paso por los diversos sectores, muchos fieles salían a las calles para solicitar la bendición desde las aceras, algunos hasta de rodillas, mientras el vehículo con los sacerdotes continuaba sin pausas su recorrido.
La Iglesia Católica recordó que con motivo de la contingencia sanitaria que impide aglomeraciones, durante este Jueves Santo no se representará el tradicional lavado de pies ni se realizará la bendición del pan.
Como Jueves Santo se conoce la festividad cristiana que celebra la última cena de Jesús de Nazaret con sus discípulos, la institución de la eucaristía y del orden sacerdotal, así como el lavatorio de pies.



