Más de 20 mil trabajadores mantienen cerradas las 11 Jurisdicciones Sanitarias en la entidad y en Poza Rica los trabajadores siguen firmes en el movimiento.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- El conflicto laboral en la Jurisdicción Sanitaria Número 3 continúa activo luego de que el pasado lunes 20 de abril de 2026 trabajadores adheridos al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA) iniciaran una protesta formal contra los Servicios de Salud de Veracruz (SESVER), estableciendo una asamblea permanente y paro de labores en las instalaciones.
Sin embargo, esperan respuesta para las próximas horas, pues los líderes sindicales mantienen diálogo abierto con autoridades federales.
Desde el inicio de la manifestación, los empleados bloquearon los accesos principales al inmueble, impidiendo el ingreso y salida de personal administrativo, como medida de presión para exigir atención inmediata a sus demandas, las cuales —aseguran— han sido ignoradas desde hace más de un año.
Este movimiento forma parte de una jornada de protesta simultánea en las 11 jurisdicciones sanitarias del estado de Veracruz. Más de 20 mil trabajadores del sector salud se sumaron a la exigencia de mejores condiciones laborales y cumplimiento de prestaciones pendientes.
Entre los principales reclamos destacan el rezago en el abastecimiento de insumos médicos, la falta de pago de prestaciones laborales, bonos decembrinos que aún permanecen pendientes pese a encontrarse ya en abril de 2026, así como la entrega de uniformes y la asignación de plazas escalafonarias.
Los manifestantes señalaron que el paro afecta principalmente las áreas administrativas y de consulta externa; sin embargo, aclararon que los servicios de urgencias y la atención a pacientes críticos continúan operando con normalidad para no poner en riesgo la salud de la población.
Hasta este 22 de abril, la protesta seguía sin una respuesta concreta por parte de las autoridades de SESVER, por lo que los trabajadores reiteraron su exigencia de que intervenga directamente la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, con el fin de destrabar el conflicto.
Los sindicalizados advirtieron que mantendrán el paro de labores y la toma de instalaciones hasta obtener una solución formal y por escrito que garantice el cumplimiento de sus derechos laborales.


