El hemisferio norte da hoy la bienvenida oficial al invierno. Este 21 de diciembre tiene lugar el solsticio de invierno, que coincide con el momento astronómico en que empieza la nueva estación. Aunque en realidad el solsticio de invierno dura solo un instante, y este año se producirá a las 17 horas y 28 minutos, que es cuando comienza oficialmente el invierno, que también nos traerá la noche más larga del año y el día con menos horas de luz.

En el solsticio de invierno el Sol se sitúa en el punto más alejado del ecuador del planeta y el día y la noche alcanzan su máxima diferencia de duración. A partir hoy, las noches se irán acortando y, poco a poco, aumentarán las horas de luz.

En la jornada en que se produce el solsticio de invierno el Sol alcanza su máxima declinación Sur (-23º 27′) y durante varios días su mayor altura al mediodía no varía, de ahí que a esta circunstancia se le llame solsticio (“Sol quieto”) de invierno.

En estas fechas también tiene lugar el momento en el que el Sol y la Tierra están más cercanos entre sí a lo largo del año, es decir, el perihelio. Esta cercanía al Sol es la causante de que la Tierra se mueva más rápido a lo largo de su órbita elíptica durante el invierno (segunda ley de Kepler), y por este motivo esta estación es la de menor duración de todo el año. El máximo acercamiento este invierno se producirá el próximo día 3 de enero, y la distancia entre el planeta y el astro rey se situará en algo más de 147 millones de kilómetros, unos cinco millones de kilómetros menos que en el momento de afelio o de mayor distancia, que será el 6 de julio del año que viene. El solsticio de invierno, que marca el inicio oficial de la nueva estación, puede variar en cuatro fechas distintas del calendario (del 20 al 23 de diciembre) según los años.

 

Por ALF