Por Gustavo García Salazar
HORA DORADA
Este es un tema que los profesionales de la salud, sobre todo en el ámbito de las emergencias pre-hospitalarias manejan mucho, ya que es su actividad diaria en este ámbito. El propósito de esta columna siempre será llevar por medio de las palabras a que conozcas un poco de las diferentes actividades que realizan los cuerpos de emergencias en sus diferentes rubros y que la población adopte, conozca, entienda las medidas en protección civil y los procedimientos a realizar por parte de cada una de las dependencias.
El día de hoy, como ya lo platicado en columnas anteriores, podemos apreciar el funcionamiento de las emergencias, el entorno, la presión y el estrés que envuelve la escena de una emergencia, por medio de los “en vivo” de los diferentes medios de comunicación, así como también en los diferentes videos que podemos encontrar en el mundo del internet hoy en día.
Como todo en la vida y como en todos los ámbitos a realizar, siempre existirá personal capacitado y no personas que solo están porque el destino los puso ahí, o aquellas personas que irradian luz por la pasión con la cual viven y desarrollan sus destrezas.
Por qué menciono esta situación, sigo viendo en los diferentes “en vivo” con las noticias, los comentarios de las personas en donde expresan opiniones negativas, como los bomberos hasta lo último, los paramédicos que esperan para levantarlos, Protección Civil no hace su trabajo, etc., esto enardeciendo los demás comentarios que siguen surgiendo en esta situación.
Siempre que leo me pregunto, ¿sabrán los procedimientos? Cuál será el fundamento para decir que con cierto “remedio” se resuelve esta situación, aunque pensándolo bien este es un mal generalizado y cultural, porque si tú lo llevas a cualquier aspecto muchas veces se brindan este tipo de comentarios ya sean en eventos deportivos, políticos y sociales. Donde muchas veces confundimos que al tener y poder brindar nuestra libertad de expresión caemos es una especie de libertinaje erróneo, simplemente los toros siempre se verán mejor desde la barrera.
En el ámbito de las emergencias siempre se debe de trabajar con la cabeza fría y el corazón caliente, la experiencia y la capacitación te brindará esas herramientas para poder desempeñarte sin prisa, pero sin pausa.
Todo urge, reza un dicho en este ámbito, pero también de nada sirve llegar rápido, subirlo rápido y no brindar la atención de calidad durante el evento y en el caso de las ambulancias durante el trayecto, si los paramédicos hacen este tipo de situaciones es mejor llevarlo en un taxi y no esperar la unidad de emergencia.
Insisto como en todos los ámbitos existen diferentes personas buenas y malas, pero es muy común generalizar atacando a instituciones de un mal trato, cuando estas fueron recibidas por un individuo.
Y bien, conozcamos ahora qué es la hora dorada y para que nos sirve.
Cuando ocurre un siniestro, para los grupos de emergencias es necesario actuar lo más rápido posible y de la manera más eficiente para que las personas tengan mayores probabilidades de sobrevivir en caso que sus lesiones sean de gravedad es necesario. Y que esto sea la diferencia entre la vida y la muerte
Pensarás que en nuestra ciudad o en la ciudad donde te encuentres esto puede ser algo muy fácil, tal vez las distancias son muy cortas o existe en el número suficiente de dependencias de emergencias que te pueden brindar la atención.
Pero llevemos los casos a la realidad al momento de la emergencia las personas que se encuentran alrededor o curiosos llegan al punto al querer ayudar. Es día de hoy que antes confiar en los procedimientos ya probados médica y científicamente que te proporciona los primeros auxilios prefieren mil veces un remedio de la abuelita.
Y aquí abro una pequeña experiencia, hace algunos años transitaba en mi vehículo y justo frente a las instalaciones del IMSS minutos previo sobre el bulevar se suscitó un choque entre 2 vehículos, al ir pasando sobre la acera de enfrente me estaciono donde me es posible y bajo a brindar ayuda con la finalidad de que en caso se requieran primeros auxilios aplicarlos. Al llegar veo y reviso a los pasajeros de ambos vehículos y en uno se encontraba un familiar que refería ser diabético, no demostraba dolor ocasionado al impacto vehicular, pero me comentaba que estaba asustado.
Al realizar las preguntas básicas para ver su estado de conciencia, tales como si recordaba lo que pasó, si había tomado sus medicamentos, etc., una señora entre los curiosos que se encontraba en el lugar me dijo “quítate, aquí traigo un bolillo y una coca”, a lo cual las personas que estaban a su alrededor aprobaban esta decisión, ya que ellos consideraban que esto quitaba el susto. Previamente me había encargado de activar el servicio de emergencia y en este caso la ambulancia de la Cruz Roja estaba abordando a la escena. Pero todo esto me dejó pensando hasta cuándo los mitos y leyendas serán más que el entrenamiento y capacitación, muchas veces aprobamos primero esta situación a tener una opinión sustentada y fundamentada.
Regresando al tema, comentaba que muchas veces ocurre el accidente, primero los curiosos tratan de brindar remedios caseros o lo que es aún peor y más notable en esta época, graban al lesionado exponiendo su dolor sin ni siquiera previo pedir una ambulancia o activando la emergencia por medio del 911.
Esto genera que los tiempos vayan alargando y provoque deterioro en la condición física del paciente, que a su vez está expuesto no solo a las lesiones del accidente, sino también a las condiciones climáticas, aunado que muchas veces reciben esos remedios caseros.
Una vez que llegan los paramédicos o técnicos en urgencias médicas refieren la hora dorada que disponen de 10 minutos de platino, en los cuales ellos deben de brindar la atención en el lugar, pero muchas veces como elemento de emergencia trabajas bajo la presión de diferentes personas que exigen que solo llegues y lo subas a la camilla o dispositivo para la movilización. Esto no debería ser así, ya que el personal previo tiene su entrenamiento y capacitación para trabajar bajo este estrés, pero aun así estas personas no dejan de ser humanos y en algún momento se pueden llegar a equivocar.
Siempre que me tocaba atender una emergencia me gusta hacer una pequeña retrospectiva con la gente con la cual trabajé para verificar lo que se hizo bien y lo que se hizo mal. Una práctica que los paramédicos de antaño te enseñan y que espero aún conserven.
De hecho te invito a que leas los comentarios de estas transmisiones y veas tales como ya se tardaron, yo hubiera hecho esto, o personas que recién llegan las unidades y que se encuentra en el sitio empiezan a presionar de manera tal a los servicios de emergencias que empiezan amedrentar y amenazar al personal.
La función primordial de la hora dorada es llevar lo más rápido posible al paciente a un servicio médico y que en caso de ser necesario este requiera una cirugía tenga mayores probabilidades de éxito. Pero no por esto los servicios de emergencia deben de manejar a una velocidad que el personal no pueda trabajar en la cabina, dicho un estudio refiere que si viajas con exceso de velocidad las compresiones adecuadas y de calidad que son necesarias para brindar RCP (reanimación cardiopulmonar) no serán efectivas
En muchos países existen drones que se acercan y por medio de la llamada de las personas que están alrededor del accidente sean asesorados por medio telefónico y brinden los primeros auxilios.
Mi utopía dice que algún día veré a mayor gente capacitada en el rubro de la protección civil, que se activarán de manera inmediata los servicios de emergencia, pero la realidad me indica que hay mucho camino por realizar.
“Las buenas intenciones no salvan vidas, estar preparados sí”.
Me despido no sin antes la pregunta
¿Quién es el considerado pionero de la medicina de urgencia y creador del concepto “la hora dorada”?
Nos leemos el próximo sábado
Twitter: @ovatsug83
Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica
¿Reporte y denuncia?
Si cuentas con imágenes o video que exhiban maltrato, abuso de autoridad, corrupción o cualquier acción inhumana. ¡Por favor, háznoslo saber!
– WhatsApp: (782) 219-94-02 <<< ¡clíck aquí!
– Por e-mail: denuncias@laopinion.net <<< ¡clíck aquí!


