“Lady Racista” presume Mercedes CLS 500, pero maneja un CLS 400

La mujer que se viralizó por insultar a un policía circula en un auto de lujo que no es lo que aparenta y que además acumula 26 infracciones, sin licencia ni tarjeta de circulación vigente.

Ciudad de México.– La polémica figura conocida en redes sociales como “Lady Racista”, viral tras insultar a un agente de tránsito en la colonia Condesa, vuelve a estar bajo el escrutinio público, esta vez por algo menos escandaloso pero igual de revelador: su auto Mercedes-Benz no es lo que presume.

Aunque el vehículo que conducía al momento del altercado lleva visible en la parte trasera el emblema “CLS 500”, documentos oficiales del Registro Público Vehicular (REPUVE) indican que se trata en realidad de un Mercedes-Benz CLS 400 modelo 2016.

Este detalle, aparentemente menor, ha desatado una nueva ola de comentarios en redes sociales, donde usuarios han interpretado el distintivo incorrecto como una señal de querer aparentar un estatus mayor al que se posee realmente, en línea con la actitud prepotente que mostró durante su enfrentamiento con la autoridad.

Aunque ambos vehículos pertenecen a la misma línea de coupés de lujo, las diferencias entre un CLS 400 y un CLS 500 no son superficiales. El CLS 400 cuenta con un motor V6 biturbo de 3.0 litros, mientras que el CLS 500 incluye un V8 biturbo de 4.7 litros, más potencia, más equipamiento y, por supuesto, un mayor precio en el mercado.

Actualmente, un CLS 400 modelo 2016 ronda los $430,000 pesos en el mercado de seminuevos, mientras que su hermano mayor, el CLS 500, puede superar los $530,000 pesos.

La conductora fue identificada como Ximena Pichel, quien fue captada en video profiriendo insultos racistas y despectivos hacia un oficial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), tras una infracción de parquímetro. Aunque intentó presumir su “alto nivel” social y económico durante el altercado, los registros oficiales muestran que al menos su vehículo no es tan exclusivo como aparenta.

Tras la difusión del video, usuarios también revivieron antecedentes de la mujer, asegurando que en los años noventa vivió en Poza Rica, Veracruz, donde trabajó como edecán para una marca de refrescos. Algunos incluso afirman haberla conocido por una actitud altiva que, al parecer, sigue vigente.

La controversia ha trascendido más allá del video inicial, convirtiéndose en una conversación sobre clasismo, imagen pública y las formas en que algunas personas intentan proyectar un estatus social, incluso desde los emblemas de sus autos.

Además, registros recientes revelan que Ximena Pichel acumula 26 infracciones en un periodo de cinco años. No solo omitió el pago del parquímetro durante el incidente viral, sino que también circulaba sin licencia vigente ni tarjeta de circulación en regla.

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