La Zona Norte, sin programa Bachetón

Una odisea para los paseantes que transitan de Tihuatlán a Álamo, Potrero del Llano y otras regiones del norte de Veracruz.

Por Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- El programa Bachetón, iniciado en octubre pasado para la rehabilitación de carreteras federales, sigue ausente en la zona norte de Veracruz, donde los usuarios denuncian que “ni un solo bache ha sido tapado”.

Esteban Reyes Ramírez, visitante de Ciudad de México, relató que tuvo que ser auxiliado por un taxista tras caer en un bache profundo entre Tierra Blanca y Horcones, en la ruta hacia Potrero del Llano.

El mal estado de las carreteras convierte el tránsito en un “martirio” para quienes viajan desde Tihuatlán hacia Álamo, Potrero del Llano, Tuxpan, Naranjos, Tepetzintla y otros puntos de la región. Las vías están plagadas de enormes baches, representando un grave riesgo para los conductores.

El programa, a cargo de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), contempla la conservación de 2,545 kilómetros de carreteras federales libres de peaje y se extenderá hasta marzo de 2025. Sin embargo, los usuarios aseguran que no se ha trabajado en esta región.

Luis Antonio Posada Flores, director general del Centro SICT Veracruz, declaró que ya se realizan labores en los tramos de conexión de Álamo hacia Alazán, Tempoal, Chicontepec y Ozuluama. No obstante, quienes transitan por la zona lo niegan, señalando que en comunidades como Las Cañas, Zanja del Bote, Tierra Blanca y Horcones, los hoyancos siguen abiertos y representan un peligro para los automovilistas, especialmente durante el asueto de fin de año.

En ausencia de maquinaria o personal de la SICT, solo algunas personas intentan rellenar los baches con tierra o cemento a cambio de propinas.

“La verdad, es un peligro. Con mi familia íbamos para Naranjos y casi nos salimos de la carretera cerca del entronque de Potrero del Llano, entre Tierra Blanca y Horcones”, denunció Reyes Ramírez, quien agradeció el apoyo del taxista que le ayudó a cambiar la llanta dañada tras caer en uno de los baches.