La Rosca de Reyes, tradición que perdura

Alfredo, panadero desde hace 40 años, ha elaborado hasta 1,200 piezas, pero no todo es ganancia, pues los insumos suben de precio

Álamo, Ver.- Con más de 40 años en el oficio de amasar la harina, Alfredo Hernández Cabrera, su esposa e hijos, con quienes constituye una pequeña empresa familiar denominada “Panadería Lulú”, se apresura a elaborar la tradicional Rosca de Reyes, un producto de alta demanda en estas fechas.

Con la familia y tres empleados eventuales, Alfredo conforma un equipo de 7 trabajadores que labora a marchas forzadas, pues en un lapso de escasas 72 horas hornea un promedio de 500 roscas, muchas por pedido, a un precio de 290 pesos las grandes, a 240 las medianas y a 150 las chicas.

En otros años, la demanda ha bajado y en su panadería ha elaborado escasas 300 unidades, pero otras veces se ha atareado para comercializar hasta 1,200.

Pero el margen de ganancia no es mucho, señala, tras explicar que la materia prima sube constantemente de precio o los proveedores la llegan a encarecer por temporadas.

“El acitrón (las tiras de dulce cristalizado típico de las roscas) se ha elevado desde los 20 y 30 pesos hasta los 60 pesos el kilo; el saco de harina de 25 kilos tiene un costo de 420 pesos, cuando antes el precio de un bulto de 50 kilos era de 400 pesos”, explicó en entrevista mientras vigilaba que el pan en el horno no se quemara.

Añadió que otro insumo de precio variable es el huevo, a razón de 35 pesos el kilo, y alrededor de 20 pesos el kilo de azúcar, siendo éste el producto que más sube.

A todo esto, añadió, el gas es otro gasto considerable, pues un tanque estacionario de 300 litros, que abastece 3 días en temporada de Roscas de Reyes, representa un costo de casi 3 mil pesos en el llenado al 90%, pues el litro tiene un precio actual de 10.25 pesos.

“Aparte, los sueldos a los trabajadores, porque, aunque son familia, también se les paga, ya que tienen sus propios dependientes, además de que hay 3 trabajadores temporales.

“Actualmente hay muchos vendedores, pero los clientes identifican la calidad y el buen sabor, y se les agradece que nos brindan su preferencia en nuestra panadería, sin sucursales, porque trabajamos en nuestro domicilio, en calle Tomás Ramírez 118 de la colonia José López Portillo”, concluyó.

Por ALF