Bariloche es uno de los puntos centrales de la Patagonia Argentina, por no decir que es el más importante. Es el lugar más poblado del sur argentino, y es considerada la capital nacional del turismo aventura.
San Carlos de Bariloche es sinónimo de reserva natural (ya que se ubica dentro del Parque Nacional de Nahuel Huapi) y de la práctica de deportes sobre nieve, como el SII realizado en el Cerro Otto, Cerro Catedral o el Cerro Tronador, donde se ubican largos centros de ski. ¿Pero qué desarrollo histórico tuvo región tan importante para la Patagonia? Aquí hablaremos y explicaremos la historia de Bariloche.
¿De dónde proviene el nombre de San Carlos de Bariloche?
La toponimia del nombre de la ciudad consta de dos, partes. “Bariloche”, proviene de la palabra vuriloche, que en mapuche significa “gente que está atrás de la montaña”. Así es cómo los mapuches denominaban a los que se ubican al oeste de la Cordillera de Los Andes.
El término “San Carlos”, aunque parezca mentira, proviene de un error en una carta. El comerciante chileno Don Carlos Wiederhold, recibió una carta de Henry Paterson (pionero inglés en el Nahuel Huapi), en 1895. El británico, quien se encargó de escribir a la ciudad en los registros, confundió el término “Don” con el de “San”, por lo que la ciudad en vez de llamarse Don Carlos, tuvo el nombre que todos conocemos.
En 1909, la ciudad estaba registrada como Bariloche, por más que toda la gente la conocía como San Carlos. 18 años más tarde se fusionan los nombres, y así forman a San Carlos de Bariloche.
Antes de todo: los pueblos originarios
La aparición del hombre en la Patagonia data del Paleolítico Superior, de 30.000 a 10.000 años antes de Cristo. Se pudieron encontrar testimonios rupestres de manos pintadas en negativo, similares a las encontradas en Europa.
En el neolítico, fueron arribando distintos pueblos originarios con intención de asentarse allí. Desde el norte llegaron los pehuenches, desde el este los puelches, y desde el sur los tan reconocidos tehuelches. A pesar de ser muy diferentes entre sí, han convivido en plena armonía. Todo culmina con el proceso de araucanización, durante el siglo XVII.
Éstos grupos indígenas forman parte del gran grupo de los mapuches, donde se ven representadas sus tradiciones y costumbres. Como sabemos, el dominio indígena culminó en 1879, con la Campaña del Desierto, donde ahí el hombre blanco se hace apropiación del territorio indígena.
Historia reciente: cuando la ciudad tomó forma.
El nacimiento de la ciudad se da el 3 de Mayo de 1902, cuando a través de un decreto nacional, se la da carácter oficial de funcionamiento al lugar.
Se termina de construir el primer camino para autos en 1913. En mayor parte de da por la visita del ex presidente norteamericano, Theodore Roosevelt. En 1912 se produce, el primer arribo en avión a Bariloche, que partiendo el día anterior desde San Isidro, en la provincia de Buenos Aires, se realiza paradas en Bahía Blanca, Río Colorado y Cipolletti.
La llegada del ferrocarril en 1934 le pone fin a un largo proceso de aislamiento. De forma rápida, el tiempo de los pioneros fue quedando atrás y se agregaron rápidamente los más modernos adelantos.
En 1936 se hicieron importantes obras para la ciudad, como el Centro Cívico, el hotel Llao Llao, la estación del ferrocarril, la capilla San Eduardo, entre otros. Aquí tomaron mucha importancia dos personas: el arquitecto Ernesto De Estrada, con el arquitecto Alejandro Bustillos.
Estas obras permitieron urbanizar un poco el centro de la ciudad, posibilitando la vida comercial y económica para los lugareños.
El Centro Cívico de Bariloche, patrimonio nacional
El Centro Cívico es patrimonio nacional desde 1987, y es el recinto institucional más importante de la ciudad. Por su diseño de arquitectura de montaña (gracias al arquitecto De Estrada), atrae a los turistas y visitantes.
Este conjunto de edificios comprende la Municipalidad, el Concejo Deliberante (el antiguo Correo), la Biblioteca Sarmiento con su salón de espectáculos, la policía y el Museo de la Patagonia Francisco P. Moreno.
Estos se ubican haciendo un perímetro a la plaza central. Esta plaza se llamaba “Expedicionarios del Desierto” (en honor a los que lucharon en la Campaña del Desierto), pero se decidió cambiar el nombre al de “Plaza de los Pañuelos”. Este nombre es en honor a las madres y abuelas de Plaza de Mayo.
Si nos fijamos bien, los edificios fueron instalados en forma de U. Esto no fue algo al azar, sino que fue planificado. Los edificios públicos tençian que rodear una plaza seca de carácter celebrativo, dejando libre un espacio para contemplar el bello paisaje de Bariloche. Esa parte libre, es la que da al lago Nahuel Huapi.
Las paredes de los edificios fueron construidas con piedras volcánicas, que fueron extraídas del cerro Carbón. Algunas partes fueron recubiertas con mamposterías de ladrillos y troncos. Para las puertas, techos, escaleras o balcones se utilizó madera de ciprés y alerce.
En el año 2020 se cumplirán 80 años desde que Ernesto de Estrada iniciara las obras de construcción. Esto fue una decisión de la Administración de Parques Nacionales de 1939, presidida por Exequiel Bustillo, hermano de Alejandro Bustillo.


