Integrada por 18 imágenes, la exposición Nuestra memoria gráfica: dizdea, bot’una, piyɇkakjó y numdi oode será inaugurada este 9 de agosto. Las fotografías proceden de cuatro colecciones que corresponden a poblaciones de ayapanecos, zapotecos, matlatzincas y tlahuicas.
Mostrar el abanico multicultural y multilingüe de nuestro país a través de cuatro comunidades indígenas cuya lengua está en riesgo de desaparecer, es el eje de la muestra Nuestra memoria gráfica: dizdea, bot’una, piyɇkakjó y numdi oode, que se enmarca en la celebración por el Día Internacional de los Pueblos Indígenas.
La exposición, que abre al público el 9 de agosto en la Coordinación Nacional de Antropología del INAH, está integrada por 18 imágenes en blanco y negro, a color y sepia, seleccionadas por Rosa María Rojas, investigadora de la Dirección de Lingüística del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y Alejandra Álvarez, etnohistoriadora y fotógrafa independiente.
Las fotografías proceden de cuatro colecciones que corresponden a las poblaciones de ayapanecos o numdi oode de Ayapa, Tabasco; zapotecos o dizdea de San Bartolo Yautepec, Oaxaca; matlatzincas o bot’una, de San Francisco Oxtotilpan, y tlahuicas o piyɇkakjó, de San Juan Atzingo y La Loma de Teocaltzingo, estos últimos tres municipios del Estado de México.
Alejandra Álvarez indicó que las colecciones son principalmente una recopilación de fotografías de los álbumes familiares de miembros de esas comunidades, cuya iniciativa surgió entre 2014 y 2015, cuando ambas coordinadoras de esta exposición laboraban en el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (Inali), e hicieron tareas de gestión y colaboraron en proyectos de revitalización lingüística en las direcciones de Investigación y Políticas Lingüísticas.
“El Proyecto Memorias Gráficas consiste en hurgar en los álbumes familiares y seleccionar aquellas fotografías que dicen sobre el pasado e identidad de las personas, registrar la historia que hay en cada una de ellas y buscar la expresión lingüística más reveladora y descriptiva”.
De todo el compendio fotográfico, para esta ocasión sólo se eligieron cinco de zapotecos, cinco de matlatzincas, cuatro de tlahuicas (ocuiltecos, como ellos se autodenominan) y cuatro de ayapanecos.
