Uniformados denuncian actos de represión por participar en el paro de labores, en demanda de respeto a sus derechos.
Por Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- En un acto de revanchismo, la alcaldesa Blanca Lilia Arrieta Pardo giró instrucciones para que elementos de la Policía Municipal sean despedidos por negarse a firmar su baja voluntaria, tras un paro de labores que duró 4 días.
Tras las intimidaciones, 38 de los 47 policías volvieron a sus actividades, aunque apuntaron que estarán laborado bajo protesta, ya que el ayuntamiento les ha negado la entrega de uniformes y tampoco se ha firmado el acuerdo de incremento del 6% al salario, prometido solamente de manera verbal para hacerlo efectivo a partir del 15 enero próximo.
Para los 9 elementos restantes, que dijeron que se mantendrán en la lucha, la instrucción fue despedirlos y se les ordenó que firmaran su baja voluntaria, a lo que se han negado, aunque dijeron que permanecerán en la comandancia.
Los policías indicaron que la alcaldesa no les ha dado la cara, sino que solamente han sido atendidos por el director de Seguridad Pública, Raúl Saucedo Cisneros, la Oficial Mayor, Lesly del Ángel, y la licenciada Luz Estela Hernández, que ante esta problemática dejó el cargo de Juez Cívico y fue nombrada directora del Departamento Jurídico, en sustitución de Miguel Ángel Avendaño.
Asimismo, acusaron que Saucedo, Del Ángel y la nueva jefa del área jurídica del ayuntamiento, se habrían asumido indebidamente en Comisión de Honor y Justicia, órgano encargado de sancionar y aplicar sanciones ante faltas administrativas de los policías.
