El problema de contaminación se ha generalizado, pues desde el cruce de la avenida Papantla y Berriozábal, de la colonia La Ceiba, los escurrimientos llegan hasta el parque Cuauhtémoc.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Luego de más de veinte días de constantes escurrimientos de aguas negras, producto del colapso de un drenaje, vecinos de la colonia La Ceiba, hartos de tanta contaminación, se organizaron y cerraron la circulación en la calle Berriozábal, donde construyeron una barrera para desviar los escurrimientos.
La calle Berriozábal permanece cerrada en el tramo que inicia desde la avenida Papantla hacia la siguiente calle, en dirección a la colonia Nacional.
En el cruce con la Papantla, vecinos construyeron una barrera con piedra, arena y asfalto, a efecto de evitar que las pestilentes aguas negras del drenaje —que provienen de escasos 25 metros sobre esa misma avenida— entren sobre la Berriozábal y provoquen contaminación ambiental, afectando a decenas de familias.
En ese punto, el agua brota del hoyo en grandes cantidades, por lo que el problema ahora es de salud pública, que se ha generalizado.
En contraparte, los escurrimientos fluyen sobre la Papantla y llegan hasta el parque Cuauhtémoc, dejando una estela de fétidos olores, contaminando las llantas de todos los vehículos, el frente de negocios de comida, carnicerías y domicilios particulares.
Los afectados esperan que las autoridades competentes tomen cartas en el caso y procedan a la inmediata reparación, ya que en todo el sector habitan personas de la tercera edad, mujeres embarazadas, niños y personas enfermas que a diario respiran fétidos olores de drenaje.
