Tantoyuca, Ver.- A través de conversatorios no solo a alumnos de educación básica, media superior y docentes se busca preservar la tradición del Día de Muertos en esta demarcación, tradición que familias las viven de diversas maneras, pero la finalidad es la misma, esperar a sus muertos.
Reconoció la ingeniero Eloísa Hernández Mateos, de la Dirección General de Culturas Populares Indígenas de la Secretaría de Cultura que en el afán de las cuadrillas de innovar sones cada año, se está perdiendo la esencia de la danza de Los Viejos, “si hablamos de la danza de Los viejos, ya los jóvenes y niños, ya no toman la danza como tal, otros elementos que cada año están cambiando sones, lo hacen más popular y los sones tradiciones que son más sencillos, menos vistosos se están dejando de usar”
Explicó la promotor cultura que la esencia de un bailador tiene la responsabilidad de ofrendarse durante tres días ya no lo hace, eso ha cambiado, por lo que hablando de esencia se está perdiendo.
En ese sentido Enrique Tepetate Hernández, representante de la cuadrilla El Rastro Tradición, quien reconoce que algunas tradiciones de la fiesta de xantolo se están perdiendo, ya no todos hacen sus arcos, también se perdieron las ofrendas que llevaban los ahijados a los padrinos, “nos daba mi mamá una canasta de tamales, mandarinas, naranjas y nos íbamos a dejarle a los padrinos todo eso se perdió y se ve difícil recuperarlas, porque todo se ha actualizado en sones, máscaras, trajes, el ritmo de baile, no es así nosotros no nos salimos de la tradición”.
Indicó que existen varias cuadrillas como La Pedrera, La Reforma y por supuesto El Rastro Tradicional, que no pierden la costumbre de bailar los sones tradicionales como El piojo y la pulga, la polla pinta, el Querreque, El muñeco, el caldo de borrego que son de los sones más antiguos de Tantoyuca.
“Nosotros sacamos un son nuevo cada año, la música la planea y la compone como si fuera música de huapango, música de Los Viejos, la gente pregunta que por qué no cambiamos, pero no se va a ser lo que ellos digan, no nos vamos a salir de la tradición, rematar y bailar los sones que ya tenemos, los trajes igual, no nos salimos tanto, no me gusta que se hagan 20 trajes de un solo color”.
Ante esto, es importante que las diferentes autoridades para rescatar la esencia de xantolo, se trabaje en coordinación las autoridades educativas, municipales y promotores culturales, así como las cuadrillas.
“No hemos podido llegar con los representantes de cuadrillas, donde les platiquemos sobre cómo se hacía antes y como son mayores de edad, la mayoría saben y se acuerdan de cómo era, pero se han dejado llevar por el populismo aceptable, pero errado, aceptando los nuevos pasos, los nuevos sones”.
Se cree que en una edición de Xantolo un conductor pidió aplausos para saber qué cuadrilla había sido la mejor, lo que originó que, en el afán de querer ser la mejor cuadrilla, se empezó a innovar, lo que ocasionó que actualmente cada edición de Xantolo busque innovar no solo un nuevo son, sino también nuevos pasos.
“Quitaron eso del aplauso, pero ellos siguieron con la idea de ser mejores y esa es una competencia que aún se da, hoy por hoy sabemos que rastro DIF va a traer un son nuevo y el siguiente año, los siguientes años van a bailarlo las demás cuadrillas”.
Actualmente por las críticas, “las cuadrillas quisieron agarrar sones tradicionales de otras danzas para que tampoco fueran a ser tan criticados, sin embargo, volvemos a lo mismo”.
Otro de los puntos principales que menciona la ingeniero Hernández Mateos, respecto a la danza de Xantolo es que solo deben bailarla los hombres, ya que no es un elemento de la fiesta, sino es la más importante ofrenda que se hace, ya que le da la oportunidad al alma para que baile en los días de fiesta.
“El hombre soporta eso, se ofrenda por tres días, el hombre es el que soporta esos tres días y en el caso de que el ala se quedara en él, se sacrificaría, por eso es que las mujeres no bailaban, ellas se integraron en las escuelas, recuerdo que las mujeres no bailaban, acudían a los ensayos, pero tenían respeto a subir a la tarima, sabían que no les correspondía que era una danza para los viejos, fue hace como 15 o 16 años que inició una mujer, después durante tres años más dos mujeres más y a partir del siguiente año, se incluyeron más”.
Hecho que confirma Enrique Tepetate, “antes bailaban puros hombres, pero ellas también quieren participar, tanto como ellas valoran a uno, ellas también deben ser valoradas, a lo mejor alguna muchacha no tuvo hermanos y ellos quieren bailarle a sus fieles difuntos”.
Para concluir señala la promotor popular que convendría hacer el experimento de prohibir la participación de las mujeres en la danza de Los Viejos, “y fundamentar porqué se prohíbe, a lo mejor dolerá un poquito, nos criticarán mucho, pero al final de cuentas, estaríamos preservando la tradición como tal, como se hacía por muchos años más, sin embargo es un reto muy grande que la sociedad a lo mejor hoy, no lo entiende o porque no sabe cómo era, no lo va a ver bien”.
Lo que para algunos es tradición, para otros puede ser populismo, es innegable la participación de toda la sociedad en la fiesta más grande de la huasteca, Xantolo o días de muertos, una tradición que sigue viva, que ha evolucionado a través del tiempo, pero que forma parte de la esencia del huasteco, aquel que con solo escuchar los sones empieza a mover los pies y el cuerno que llama a Los Viejos para bailar, ese sonido que exacerba los sentidos e incita a bailar con sus muertos en la tarima, ese es el tantoyuquense.
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