La ONG Alianza Mexicana contra el Fracking señala que casi 8 mil pozos petroleros en Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuilta y Puebla, fueron objeto de fractura hidráulica dejando daños a la salud y afectaciones en comunidades
Poza Rica, Ver.- La Alianza Mexicana contra el Fracking dio a conocer que, estudios revelan que, en el 2018, de los 32 mil 464 que operan en el país, 7 mil 879 habían sido fracturados y se concentran en Veracruz, Nuevo León, Tamaulipas, Coahuila y Puebla.
Es por ello que el 1 de diciembre se cumplieron 5 años desde que, las 40 organizaciones y comunidades que la integran, solicitaron por escrito al presidente Andrés Manuel López Obrador la expedición de un Decreto que estableciera la moratoria en todo el territorio nacional, contra la fracturación hidráulica para extraer hidrocarburos, pero no ha ocurrido.
Alejandra Jiménez, integrante de la AMFC, aseveró que «le quedan 10 meses a la actual administración, 305 días en los que es posible decretar la moratoria y, por fin, cumplir el compromiso 75 del Presidente, todavía pendiente hasta el día de hoy».
Agregó que la demanda fue con apego al artículo 8 de la Constitución, el derecho a la participación pública conforme al artículo 7 del Acuerdo de Escazú y al artículo 23.1.a de la Convención Americana sobre derechos Humanos y la moratoria se debería decretar en colaboración entre la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Alianza Mexicana contra el Fracking.
Estudios científicos demuestran problemas gastrointestinales, respiratorios y cutáneos; daños a la salud psicológica de las poblaciones; incidencia de deficiencias cardíacas congénitas; embarazos de alto riesgo, nacimientos con bajo peso y con defectos congénitos entre otros, además de cementación inadecuada de cañerías, que causa contaminación de aguas subterráneas con benceno, tolueno, etanol, metanol y metales pesados.



