Con misas, procesiones, actividades culturales y momentos de convivencia, católicos celebraron en La Providencia una de las festividades religiosas más importantes.
Álamo, Ver.- En un ambiente de fe, alegría y tradición, habitantes de la comunidad La Providencia celebraron este domingo la fiesta patronal en honor a la Santísima Trinidad, una festividad que reunió a católicos de diversas localidades del municipio de Álamo Temapache.
Las actividades religiosas fueron encabezadas por el padre Efrén Gaspar Santiago, titular de la parroquia San Judas Tadeo, quien destacó el significado espiritual de esta celebración para la comunidad católica.
“Este es un día muy alegre para los bautizados, porque sin duda nos sentimos bendecidos de poder celebrar el misterio central de nuestra fe, el Dios uno y trino, la Santísima Trinidad, mejor conocido como La Divina Providencia”, expresó el sacerdote.
Asimismo, señaló que la fe representa una de las expresiones más importantes de unión entre las personas, al destacar la participación de creyentes provenientes de distintas comunidades de la región.
La celebración patronal se desarrolló los días 30 y 31 de mayo, con un programa que incluyó actividades religiosas, culturales y de convivencia familiar. El sábado se llevaron a cabo motivaciones y alabanzas, una misa de vísperas, presentaciones de danzas, la primera procesión con la imagen del santo patrono y un convivio comunitario.
El día principal de la festividad inició con la bienvenida a los visitantes, mañanitas, alabanzas y una serie de pláticas enfocadas en temas como “La Sagrada Familia”, “Llamados antes de responder” y “La Santísima Trinidad”.
Al mediodía se celebró la misa solemne, seguida de una procesión con música de banda de viento tradicional por las principales calles de la comunidad, donde los fieles acompañaron la imagen patronal en una muestra de devoción y agradecimiento. Posteriormente, se realizó un convivio entre los asistentes.
Las actividades concluirán por la noche con la quema de castillo y toritos, poniendo fin a dos días de celebración que fortalecieron la fe y la convivencia entre las familias de La Providencia y comunidades vecinas.



