LE ENTRAN AL TEMA DE LA INSEGURIDAD

Se aproximan los primeros 100 días de gobierno en Poza Rica y la herencia de la administración de Fernando “El Pulpo” Remes sigue pesando como un lastre difícil de sacudir. El saqueo impune, sobre el que se guarda silencio, parece mantenerse vigente. Ni siquiera se ha aclarado qué ocurrió con el terreno donado para el supuesto parque acuático, que prometía ser una de las obras emblemáticas del municipio. La incertidumbre sobre ese proyecto se suma a la sensación de que el cambio prometido aún no se refleja en la vida cotidiana de los ciudadanos.

El llamado “Gobierno de la Esperanza” parece haberse detenido en uno de los tantos baches que caracterizan la ciudad. A pesar de contar con asesores de lujo, como Jacobo Domínguez, el cambio todavía no se percibe más allá de los tradicionales “Miércoles de Puertas Abiertas”, donde, al menos, los ediles se muestran y dan la cara al pueblo.

Mientras tanto, muchos problemas persisten en todas las colonias, es decir, drenajes en mal estado, falta de agua potable, basura acumulada, inversiones que no llegan y, desde luego, la inseguridad, el tema más crítico y sensible para los pozarricenses.

Lo alentador es que apenas estamos en los primeros 100 días. Es momento de esperar que los asesores de lujo comiencen a funcionar y a cumplir con las expectativas que generaron. Sin embargo, no todas las figuras han aportado positivamente. Casos como el del jefe de Recursos Humanos, Rodolfo Zúñiga, han generado preocupación, pues, además de incurrir en irregularidades, su alto salario representa una carga económica que todos los ciudadanos terminamos pagando con nuestros impuestos.

El reloj avanza y la ciudadanía espera resultados concretos. Poza Rica merece que las promesas se traduzcan en acciones visibles, que la herencia de corrupción y desorden no siga condicionando la administración actual, que la esperanza finalmente se convierta en cambios tangibles para todos los pozarricenses.