Álamo, Ver.- Mientras la esperanza por los recursos emergentes para productores de mandarina dancy parece diluirse poco a poco, y las amenazas del Huanglongbing (HLB) y del virus de la tristeza de los cítricos han pasado a segundo término, la crisis citrícola empeora por falta de agua y la presencia de la psoriasis o psorosis de los cítricos.

Voces de dicho sector productivo dijeron tener temor de que los millones de pesos prometidos para el control mecánico de la mosca de la fruta, en las huertas de mandarina que no pudo comercializarse, podrían no aterrizar, toda vez que existen indicios de que el estado y la federación no cuentan con dinero para cumplir lo prometido.

Como se sabe, las autoridades agrícolas del estado y del país anunciaron en marzo de este año quince millones de pesos para diez municipios citrícolas, para enterrar la fruta que no pudo comercializarse por falta de mercado. A casi tres meses de distancia, la mandarina ya se cayó de los árboles, mucha se pudrió en el suelo y el resto fue enterrada como los productores pudieron.

En tanto, la preocupación de los productores se desvía hacia la escasez de agua y la presencia de psoriasis (descamazón de la corteza) que poco a poco afecta ya algunos árboles.

Por ALF