El tabaco vuelve a los campos agrícolas

Productores de Álamo retoman cultivo con fines comerciales y para recuperar un cultivo que marcó una de las etapas económicas más importantes del municipio.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- A casi ocho décadas de su introducción en la región, el cultivo de tabaco comienza a reaparecer en parcelas de Álamo, como parte de un proyecto que busca ofrecer nuevas alternativas de ingreso para los productores del campo.

En el ejido Estación Chapopote, la productora Laura Carballo informó que actualmente ya se encuentran cosechando tabaco sembrado dentro de este esquema de reactivación agrícola.

Explicó que el proceso inició con la entrega de las plantas y que, entre tres y cuatro meses después, ya se realizó el corte de las hojas.

Tras la cosecha, el producto es sometido a un proceso tradicional de secado en galeras, donde las matas completas son colgadas para aprovechar las altas temperaturas de la temporada.

Laura Carballo señaló que la comercialización está garantizada a través de los mismos promotores del proyecto y que actualmente el kilogramo se vende entre 73 y 76 pesos, lo que representa una opción atractiva para los agricultores que buscan diversificar sus cultivos.

Asimismo, destacó que reciben asesoría técnica de un ingeniero procedente de Sinaloa y aseguró que, aunque el cultivo requiere fumigaciones y cuidados constantes, los resultados han sido favorables.

“Invito a los demás compañeros a seguir con estas siembras que fueron muy buenas hace años. Hay que buscar alternativas, de todo un poco hay que tener en las parcelas, siempre es bueno”, expresó.

La reactivación forma parte del Proyecto de Siembra de Tabaco 2025, impulsado durante la pasada administración municipal en coordinación con la empresa AgriSoul S.A. de C.V., cuyo objetivo es recuperar una actividad agrícola que durante décadas fue una de las principales fuentes de riqueza de la región.

La meta inicial contempla el establecimiento de mil hectáreas, con posibilidad de expansión hasta seis mil. Entre los incentivos ofrecidos a los productores destacan el precio de garantía, financiamiento por hectárea, acompañamiento técnico, seguro agrícola, seguridad social para las familias y semillas híbridas de alto rendimiento.

El tabaco fue introducido en Álamo en 1947 y, durante varias décadas, se convirtió en uno de los motores económicos del municipio, al grado de que las hojas de esta planta forman parte del escudo oficial. Su auge antecedió al crecimiento de la citricultura, actividad que actualmente domina la producción agrícola local con alrededor de 60 mil hectáreas sembradas de naranja.

Con este nuevo proyecto, productores y promotores buscan rescatar parte de esa tradición agrícola, apostando por un cultivo que en el pasado generó empleo, inversión y desarrollo para numerosas familias de la región.

Por Redactor1