Destacan legado cultural de Nicolás Cárdenas “Tempach”

El cronista José Gabriel Gómez Corrales lo describió como el gran custodio de la memoria visual de la Huasteca y una figura fundamental para preservar la identidad de la región.

Hipólito Moreno Tapia

Álamo, Ver.- Más allá de su trayectoria como fotógrafo y promotor cultural, Nicolás Cárdenas Reyes, conocido ampliamente como “Tempach”, dejó una huella imborrable en la historia y la identidad de la Huasteca, destacó el cronista de Álamo Temapache, José Gabriel Gómez Corrales, al recordar la aportación del destacado huasteco tras su reciente fallecimiento, ocurrido este 4 de junio.

Gómez Corrales definió a “Tempach” como “El Guardián Visual de la Huasteca y Caminante de Senderos”, al referir que dedicó gran parte de su vida a documentar y preservar la riqueza cultural, las tradiciones y la esencia de los pueblos huastecos a través de la fotografía y el video.

El cronista recordó que tuvo la oportunidad de escribir el prólogo de la obra «Tempach, memoria de un huasteco», publicada en 2023, experiencia que le permitió conocer de cerca la dimensión humana y artística de quien consideró un hombre profundamente comprometido con su tierra.

“Don Nicolás no solo tomaba fotos; guardaba el alma de un pueblo para que las futuras generaciones supieran quiénes somos”, expresó Gómez Corrales al referirse al valor histórico y cultural del trabajo realizado por el fotógrafo a lo largo de décadas.

Nicolás Cárdenas Reyes nació el 10 de septiembre de 1933 en Temapache. Hijo de Modesto Cárdenas Jacobo y Filiberta Reyes Valentín, creció en la región petrolera de la Faja de Oro y cursó sus estudios primarios en la Escuela Artículo 123 de Poza Rica.

Desde muy joven inició su vínculo con la fotografía. En 1948 adquirió una cámara Brownie Flash Kodak y, posteriormente, una filmadora de 8 milímetros, herramientas que marcarían el inicio de una pasión que, con el tiempo, se convertiría en una misión de vida.

A los 16 años ingresó a laborar en Petróleos Mexicanos, pero fue en 1990, mientras trabajaba en Cerro Azul, cuando descubrió el Festival del Huapango de Amatlán, acontecimiento que impulsó una nueva etapa en su trayectoria. Tres años después regresó a esa comunidad para profundizar en la cultura Tének y consolidarse como uno de los principales promotores culturales de la Huasteca.

Para José Gabriel Gómez Corrales, la aportación de “Tempach” trasciende generaciones, pues logró resguardar y heredar a México uno de los acervos fotográficos y videográficos más importantes de la región huasteca. Aunque su lente dejó de captar imágenes, afirmó, su legado continuará vivo en cada fotografía, en cada registro cultural y en la memoria colectiva de los pueblos que dedicó su vida a documentar.

Por Redactor1