Tuxpan, Ver.- Con una planta tratadora obsoleta desde la administración anterior, el rastro municipal se ha convertido en una fuente de contaminación para el estero de Tenechaco, debido a que es en ese afluente donde descarga todas sus aguas residuales.

Lo anterior lo reconoció la propia oficina del centro de matanza, quien arguyó que por el momento sólo se gestiona la rehabilitación de esa infraestructura para volver a echarla a andar, pues, aunque existe, no funciona.

Sobre este problema, el pasado mes de mayo personal de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) supervisó las instalaciones del centro de degüello animal y constató que la mencionada planta tratadora se encuentra sin operar.

En aquella ocasión, el administrador Alejandro Alarcón González reconoció la necesidad de contar con dicha planta pues es menester ser amigable con el medio ambiente, por lo que aseguró entonces que mientras, para coadyuvar con ello, se desinfectan pisos y paredes con un producto biodegradable que no contamina.

El rastro municipal tiene más de sesenta años de antigüedad y requiere de mantenimiento en general, reconoció el funcionario, quien reveló que en tanto ya se concluyó la construcción de corrales y de la barda perimetral sobre el margen del estero.

Agregó que ahora están en proceso trabajos de pintura tanto en interiores como exteriores, pero continuará haciendo falta la rehabilitación de la planta tratadora de aguas residuales.

Destacó que otra necesidad urgente es la reparación de la cisterna que está dañada, situación por la cual actualmente se tienen que utilizar provisionalmente tinacos para almacenar agua.

Sostuvo que los trabajos de mantenimiento al rastro son una prioridad por salud pública, pues sólo así se puede garantizar higiene en pro de la salud de los consumidores de los cárnicos que salen del centro de matanza municipal.

Por ALF