El cronista José Gabriel Gómez Corrales explicó que la celebración nació del intercambio comercial entre arrieros de la Sierra Norte de Puebla y pobladores de Temapache, convirtiéndose con el tiempo en uno de los símbolos de identidad regional.
Hipólito Moreno Tapia
Álamo, Ver.- Lejos de ser una tradición ligada a la producción de manzana, la Feria de la Manzana de Temapache tiene su origen en una de las rutas comerciales más importantes que unieron a la Huasteca Baja con la Sierra Norte de Puebla desde finales del siglo XVIII, convirtiéndose en un legado histórico que aún da identidad a la región.
Así lo destacó el cronista José Gabriel Gómez Corrales, quien explicó que la celebración está estrechamente vinculada a la festividad de Santiago Apóstol, patrono de Temapache, y al arribo de los arrieros poblanos que cada 25 de julio llegaban al pueblo con recuas cargadas de manzanas, peras, trigo y otros productos para intercambiarlos por sal, pescado seco, ganado y mercancías de la llanura huasteca.
Corrales señaló que Temapache se consolidó desde la época colonial como cabecera religiosa, administrativa y comercial de la comarca, condición que favoreció el establecimiento de un importante corredor mercantil entre el altiplano y el puerto de Tuxpan, lo que dio origen a una feria que, con el paso del tiempo, trascendió el trueque para convertirse en una celebración popular.
Añadió que la llegada de los arrieros, documentada por la tradición oral y registros históricos, dio forma a una festividad que hacia la década de 1940 ya era reconocida como la Feria de la Manzana, preservando el vínculo histórico entre Temapache y la Sierra Norte de Puebla.
El cronista subrayó que, aunque el desarrollo económico de la región evolucionó hacia la producción citrícola y el crecimiento de Álamo como capital de los cítricos, la Feria de la Manzana permanece como un testimonio de los orígenes comerciales, religiosos y culturales de Temapache y de la identidad histórica de la Huasteca Baja.
Este año, la espectacular festividad en honor a «Santiago Apóstol”, se estará celebrando del 23 al 26 de julio con actividades culturales, religiosas, cabalgata, coronación, bailes populares y el tradicional castillo.
