Fernando Rojas Herrera, fue un basquetbolista de primer nivel en la época Dorada del llamado Deporte Ráfaga de México. Nació en el estado de Veracruz,jugó en el Norte del país desde los años cuarenta y de ahí fue seleccionado nacional para asistir a Centroamericanos, giras de preparación, integró el equipo mexicano que asistió a Los Juegos Olímpicos de Londres de 1948, después de mantener su gran calidad de juego y ser campeón nacional varias veces con el Distrito Federal, volvió a representar a México en la Olimpiada de Helsinki, Finlandia, en el año de 1942. Posteriormente se incorporó en el año de 1950 al equipo de Veracruz con sede en la ciudad de Poza Rica, equipo que meses después fue la temible e inolvidable Ola Verde, donde jugó con el mote de “El Jarocho” Rojas. Al finalizar su magna carrera tenía en su palmarés ocho títulos nacionales y la participación en dos juegos Olímpicos, trabajó en Petróleos Mexicanos y fue socio de AMITEEP ¡Un inmenso e inolvidable basquetbolista!

Fernando nació el 2 de agosto de 1921 en la ciudad de Orizaba. Veracruz, fue hijo del matrimonio formado por la Sra. Filomena Herrera y José Rojas. Lo caracterizó toda su vida la singular talla, por lo que desde niño fue muy deportista e invitado a formar el equipo de basquetbol de su escuela secundaria, en poco tiempo con sus innatas cualidades para este deporte llegó a la selección de su estado, en donde exhibió sus grandiosas cualidades para el baloncesto. Muy joven fue integrado al equipo Moctezuma de su ciudad natal, en donde fue campeón nacional de Primera Fuerza, torneo en el que exhibió sus dotes de jugador de buena productividad y admirable clase.

Dentro de ese torneo fue convencido para ir a jugar con Los legendarios Dorados de Chihuahua, equipo en el que se convirtió rápidamente en un indiscutible ídolo de este deporte, con quien logró en 1942 ser uno de los mejores equipos del país, tal, que al siguiente año se convirtió en campeón, título que refrendó en 1944 a la edad de veintidós años de edad, época en que nació su apodo de “El Jarocho”, este al ponderar su orgullo de pertenecía por nuestro estado, entidad que puso en alto por el Norte de México, siendo digno representante del deporte veracruzano. En el año de 1945 pasó a integrar el equipo del Distrito Federal, con el que jugó el “Torneo Nacional de Basquetbol de Primera Fuerza que se disputó en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, ayudando al equipo capitalino a obtener su sexto título.

En el año de 1946 siguió con la playera del Distrito Federal, refrendando una vez más el título Nacional de Primera Fuerza durante el mes de marzo, torneo que se desarrolló en Mazatlán, Sinaloa. En noviembre del mismo año, participó con el equipo mexicano en los V juegos Centroamericanos y del Caribe celebrados en la bella ciudad de Barranquilla, Colombia, en donde salieron campeones trayéndose a nuestro país la medalla de Oro, siendo Guillermo “El Jarocho” Rojas un jugador clave en el esquema del equipo nacional. En 1947, el equipo Transmisiones se convierte en Bulldogs de Transmisiones y lo contratan por su magna versatilidad como jugador.

Para la Olimpiada de Londres, Inglaterra en el año 1948, México quedó en cuarto lugar, jugó la semifinal contra USA perdiendo lamentablemente con un marcador de 71 a 40, con esto disputó la medalla de bronce en contra de los Brasileños, que previo perdió la otra seminal ante Francia, al final, los Cariocas pasaron sobre los nuestros y se quedaron con la presea de tercer lugar con el marcador, Brasil 52 y 47 puntos de los Aztecas, torneo a la que asistió “El Jarocho Rojas” con gallardía convertido en un pilar solido del tricolor en tierra anglosajona, justa que inauguró con glamur ingles su majestad George VI, representando a la monarquía inglesa.

En mayo de 1949 Fernando “El Jarocho” Rojas integró al equipo “Transmisiones” del Distrito Federal, con el que participó en la Liga Nacional de ese año, mismo que había logrado cinco títulos seguidos, año en que desafortunadamente rompió su cadena de títulos, pero el Jarocho se consolidó como integrante de la Selección de México, que en esa época tenía mucho fogueo internacional.

En el año de 1950, México en los VI juegos Centroamericanos y del Caribe que se llevaron a cabo en Guatemala, refrendó el título y colocaron de nuevo la medalla de Oro en su cuello de forma merecida. Al concluir los juegos, la selección mexicana realizó una extensa gira de catorce partidos por Centro América: Honduras, Costa Rica, Panamá, Salvador, Nicaragua. Otra serie de gran producto para la selección de nuestro país fue en la Republica de Filipinas obteniendo doce victorias de los catorce juegos que disputaron por aquellas ciudades, pero lo más grande de todo esto, fue haberse ganado el cariño, afecto y reconocimiento de los aficionados del país insular, donde Fernando “El Jarocho” Rojas derramo calidad, certeza en el enceste y la admiración de los aficionados al basquetbol.  

Guillermo “Jarocho” Rojas Herrera asistió a los Primeros Juegos Panamericanos que se celebraron en Buenos Aires, Argentina, los días del 25 febrero al día 9 de marzo de 1951, y en año de 1952 a la Olimpiada de Helsinki, Finlandia, en donde compartió con jugadores de varios estados; Filiberto Manzo, Carlos “Chamaco” Brú Villarreal, José Cabrera, Rolando Rubalcaba, José Meneses, Manuel Chacón, Emilio López, Jorge Cardiel, bajo la estrategia de  Antonio Tony Delgado. Jugando con el equipo “Los Dorados” de Chihuahua, tuvo varios encuentros contra los famosos Harlem Globetrotter, al que derrotaron y siendo uno de los pocos equipos que lo han logrado, hazaña que es parte del inmenso historial del “Jarocho” Rojas.

Llegó a Poza Rica, Veracruz, con un palmarés sorprendente, siete veces campeón Nacional, asistió a dos Olimpiadas, dos Centroamericanos y un Panamericano, y orgullo de representar al estado del terruño que le vio nacer, arribó constituido en un gran jugador de mucha experiencia, aquí causo sorpresa su altura de un metro con noventa y ocho centímetros. Fue recibido por el entrenador norteamericano Jack Keer, que encabezaba una lista de jugadores de alto nivel: Ignacio “Canas” Rentería, Mario “El Abuelo” Peña, Tomas Roisbal, Hugo Orozco Ocampo, Arturo Escalera, Armando Herrera, Roberto “El Chiquis” García, Daniel Cuevas Niño Bonifacio “Bacho” Galeana, y Juan Salas que venían de jugar en el Nacional de Aguascalientes y se preparaban para el siguiente en Poza Rica.

El 18 de marzo de 1953 fue inaugurada la inolvidable cancha Antonio J. Bermúdez en la ciudad de Poza Rica, que fue la sede del el Torneo Nacional de Primera Fuerza de basquetbol, a partir del 19 de marzo, día en que se inauguró la justa en donde llegaron varios equipos de la República Mexicana, que fue la casa del equipo que representó a Veracruz, la otrora ciudad petrolera, que vio nacer a la “Ola Verde” siendo el equipo más fuerte de aquella bella época de Oro del deporte ráfaga. Todo, obra del Ing. Jaime J. Merino siendo Superintendente de Petróleos Mexicanos en esta ciudad, quien instruyó se contratara para el equipo Veracruz.

En el año de 1954 Veracruz no figuró en el torneo realizado en Monterrey, donde el equipo Chihuahua se ungió de nuevo campeón, Veracruz tenia de entrenador a Manuel Montes de Oca. En 1955 la sede fue en Poza Rica, La añorada Cancha Bermúdez fue el magno escenario del evento, Agustín“Auggie” García; solo que en ese torneo el Jarocho Rojas no asistió por lesiones, peros sus colegas lograron al final del torneo enloquecer a los aficionados ganando el título por primera vez en la historia de Veracruz, donde la Ola Verde se vio inmensa. El Ing. Merino ratificó al entrenador “Auggie” García, que se reforzó con Armando “El Chapis” Herrera quien jugaba en St. Edwards University, Austin Texas, se unió a Bonifacio “Bacho” Galeana, “El Jarocho” Rojas Herrera Daniel Niño Cuevas, Tomás Roisbar, Hugo Orozco Ocampo, Juan Salas, Ignacio “Canas” Rentaría e Ignacio Chavira.

En 1956 el Torneo Nacional no se efectuó. Se reanudó La Liga en Mexicali, Baja California en 1957, La Ola Verde de Veracruz trataría de refrendar su título con los mejores jugadores: Armando el “Chapis” Herrera, Tomas Roisbar, Ignacio “Canas” Rentaría, Hugo Orozco, Juan Salas, Daniel Niño Cuevas, Francisco “El Jarocho” Rojas y su hermano José, Ignacio Chavira, Arturo Escalera, Gonzalez Luna y el profesor Bonifacio “Bacho” Galeana, que para sorpresa de todo mundo refrendó el título, en esta ocasión su más fuerte rival fue el representativo del Distrito Federal. Este torneo fue el último en que participó El Jarocho Rojas, que selló con broche áureo su carrera de 15 años en el primer plano.

Un logró fuera de cancha y con pantaloncillo largo, fue haber ingresado a trabajar a Petrolees Mexicanos dentro de la Superintendencia del Distrito de Poza Rica, en el Departamento de Geofísica como Técnico Geofísico. Desde entonces solo vio el basquetbol como aficionado y lo jugó solo para mantenerse físicamente. El 15 de Diciembre de 1975 se incorporó a la Asociación Mexicana de Ingenieros y Técnico en Exploración y Explotación de Petróleo, “La Amiteep” en su calidad de Técnico. De forma afín perteneció al Deportivo Petrolero y en ambas gozó de exclusividad y de la admiración que tuvo de los socios, privilegio que solo logran los deportistas que dejan una ejemplar huella y gozan de la merecida idolatría.

Su vida laboral se extendió por treinta y cinco años y se jubiló trece de agosto de 1981 y disfrutar de la vida en plenitud en Poza Rica, que lo adoptó como a muchos deportistas que le han dado gloria a esta ciudad, que noblemente conoce y sabe. Solo basta recordar la gira que realizaron a la Unión Americana, donde se enfrentó a equipos de nivel universitario, base de la selección olímpica de aquella nación.

El entrenador fue Jack Keer; Manuel Montes de Oca de asistente, Gregorio Franco delegado, los jugadores: Octavio Bernard, Ricardo Zurita, Onésimo Valdés, Carlos Bru Villarreal, Luis Chávez, Daniel Torres, José Rojas, Juan Salas, Daniel Cuevas Niño, Víctor Kuri, Rafael “Cananeo” Palacios, Fernando “El Jarocho” Rojas, Rafael Martinez y Bonifacio Galeana. Que arrancó admiración de los americanos, quienes mencionaban al equipo con el nombre de “Petróleos Mexicanos Oilers”.

Una de las experiencias del El Jarocho Rojas fue la llegada de la Union Soviética a las olimpiadas después de la revolución de su país de 1917, periodo en que el socialismo había dividido a varias ciudades en capitalismo y socialismo, además de los países de ese bloque, todo una experiencia del comunismo vs capitalismo.

Durante y después de su vida activa como jugador, recibió varios trofeos, así como diferentes reconocimientos, pero uno muy significativo ya en retiro, el celebrarse el torneo nacional en el estado de Puebla, en donde radicaba, y fue objeto de un magno y merecido reconocimiento a su trayectoria durante el evento de inauguración, bajo una inmensa andanada de aplausos después que se leyó su inmensa trayectoria deportiva. ¡En vida, como debe ser!.

Con el pasar del tiempo, se fue a radicar a la ciudad de Tehuacán, Puebla, donde vivió una nueva vida alejada de la bella historia deportiva que legó a Poza Rica, la Región y el país. El 26 de diciembre de 2016 se paró para siempre su reloj, solo para convertirlo en una peculiar leyenda que forma la inmensa historia de gloria de nuestra ciudad. Defunción que pasó desapercibido lamentablemente en la ciudad a la que le dio gloria con sus hazañas inolvidables. Valga este modesto homenaje al inmenso “Jarocho” Rojas.

Por ALF