Fuerte olor a gas derivó en que, estudiantes de la secundaria técnica N. 75 de la colonia Anáhuac, pasaran del simulacro a una movilización real, debido a que, hubo casos de dolor de cabeza y náuseas, por lo que la dirección tomó la acertada decisión de llamar a los padres de familia y entregarles a sus hijos, como medida de seguridad.
Los hechos ocurrieron a las 11:45 horas la mañana de este miércoles, momentos después de que el plantel concluía con el simulacro nacional de evacuación con la hipótesis de un sismo.
Cuando los alumnos estaban reunidos en un punto seguro, empezó a sentirse el fuerte olor a gas y surgieron dos casos de alumnos con dolor de cabeza y náuseas, por lo que de inmediato, se llamó a los padres de familia.
La situación casi se sale de control cuando los padres exigían que abrieran todo el portón para que los estudiantes pudieran salir más rápido, pero el plantel tenía un control, entregado al alumno directamente al padre, a la madre o al tutor, como lo marca el reglamento.
En entrevista, la profesora María Gabriela Hernández Gutiérrez, directora del plantel, dijo a La Opinión, confirmó lo anterior, y ante el fuerte olor a gas, se pidió la presencia de Protección Civil, quien confirmó que no había ningún riego.
“Entregamos a los niños directamente a los padres y por eso no abrimos todo el portón, porque eso, podría generar otras situaciones y así, lo hicimos con más control”, precisó.
Extraoficialmente se logró saber que en el pozo de Pemex ubicado cerca de la escuela, realizaban maniobras para retirar los equipos, lo que de manera normal genera emanaciones de gas, que no tienen mayor riesgo, pues cada maniobra de ese tipo ocurren situaciones como ésta.
