CITRÓPOLIS
José Gabriel Gómez Corrales
Cero tolerancia a nuestros gobernantes, a los pasados y a los presentes, a los que fueron, los que son y los que vendrán. Nula indiferencia, resignación o calma. Cero tolerancia para todos ellos. Porque esta casa no está chueca desde ahora, se torció y la fueron torciendo conforme se robaron los ladrillos y nosotros, los de antes, los de hoy, los de siempre lo fuimos permitiendo.
Cero tolerancia para el yo, porque los enemigos no son ellos, sino el yo mismo, pues gobernar debe de ser la profesión más ética y la hemos convertido en una mierda.
Por eso, cero tolerancia a los virreyes, los condes, los linajes y los escudos de armas que reciben cuando les entregan la constancia de elección; pues se entronan, los entronamos y dejamos que se pongan la corona.
¿Cuántos reclamos existen? ¿Cuántas demandas? ¿Cuántos años de cárcel? En tanto que tú y yo tomamos un partido, dejando que sus ruedas de colores se metan en nuestros corazones y sus nombres sagrados, en señal de la cruz los defendemos; quizá, porque en el fondo, un día les dimos nuestra fe o tal vez porque hay algo nuestro en todos ellos.
¡Qué locura! Ahora me recuerdo cuando tiré en la calle la basura, brinqué el alto, agilicé el trámite dando pa’l refresco, me moché y me di un baño en regadera. Desde entonces me miro en el espejo y digo cero tolerancia para el yo mismo.
Ya sé que no es igual, pero… algo hay que cambiar, los ladrillos de abajo pueden enderezar la casa, por eso digo: ¡Cero tolerancia a nuestros funcionarios! Que gobernar sea la profesión más ética y cero tolerancia para mí mismo.
Hay un punto a la izquierda, un punto a la derecha y en el centro, silencio.
¡Cero tolerancia al silencio! Se vale gritar.

Instagram: Laopinionpr
Twitter – @laopinionpr
Facebook – @LaOpiniónPozaRica
Youtube – La Opinión Poza Rica
¿Reporte y denuncia?
Si cuentas con imágenes o video que exhiban maltrato, abuso de autoridad, corrupción o cualquier acción inhumana. ¡Por favor, háznoslo saber!
– WhatsApp: (782) 219-94-02 <<< ¡clíck aquí!
– Por e-mail: denuncias@laopinion.net <<< ¡clíck aquí!


