Celso Piña demostró que la vida es bonitaCelso Piña demostró que la vida es bonita

Artistas, pero principalmente músicos, se han visto afectados por las restricciones migratorias que los Estados Unidos han aplicado desde que Donald Trump arribó al poder, sostiene Pepe Mogt, de Nortec Colletive, banda que anoche se presentó en la primera jornada del Nicho de la Música de Cumbre Tajín.

Previo a su presentación, tanto Mogt como su compañero, Ramón Amor Amezcua, lamentaron que a muchos mexicanos los hayan deportado al entrar a los Estados Unidos por no contar con visas de trabajo y se están cancelando giras de diversos artistas en toda la Unión Americana.

Rechazaron también la música que hace apología de la violencia y mencionaron que ellos contribuyen con su granito de arena para no crear este tipo de productos.

También subió al escenario Celso Piña, quien con su acordeón y su carisma logró hacer bailar a los miles de asistentes al Nicho de la Música, pero minutos antes, en rueda de prensa, el regiomontano habló de sus proyectos como un homenaje a José Alfredo Jiménez en el que participará con un arreglo especial. Además, puso el toque de humor cuando se le preguntó por Donald Trump, ya que se limitó a contestar “La vida es muy bonita”.

Cabe hacer mención que la primera jornada musical de Cumbre Tajín también contempló agrupaciones que le hacen un guiño a nuestra tercera raíz, la africana, como lo hizo XL La Banda, de Cuba, que es de verdad una orquesta de talla extra grande y con su ritmo enloqueció a los asistentes, lo que nos confirmó que en el Totonacapan no solo somos herederos de un pueblo originario, sino también lo somos de la rumba y el son.

A esta magnífica banda caribeña se le sumó el ensamble de danza Xhalabana y juntos armaron un fiestón en el escenario del Nicho de la Música, algo que minutos antes también habían llevado a cabo el grupo Los Fuegos, que fusiona ritmos, culturas y personas distintas, pues sus integrantes provienen de México, Colombia y Bosnia.

Ya en el escenario, Celso Piña convirtió en fuego la fresca brisa nocturna del parque Takilsukut. Al acordeonista norteño, quien declaró que se sentía complacido por haber sido convocado a esta edición del festival, se le notó el placer de estar en el Totonacapan porque “se discutió” con sus mejores canciones, con las que puso a bailar a la siempre bullanguera población del Nicho de la Música.

La primera jornada del Nicho de la Musica cerró con Nortec. Fue una jornada diversa en la que se mezclaron distintos ritmos, pero que dejó exhaustos a cientos de bailadores en una noche en la que se confirmó lo que dijo Celso Piña. La vida es bonita.

Por ALF