Cambio climático afecta 50% producción de miel en la zona norte

Tan sólo en las regiones de Castillo de Teayo, Álamo y Tihuatlán, el sector se afectó primero por fuertes vientos, y después por intensa sequía.

POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO

Castillo de Teayo, Ver.- El 50 por ciento de la producción de miel se vio afectada por eventos relacionados con el cambio climático, primero por fuertes vientos o surada en plena primavera, y meses después por intensa sequía.

Por ello, los apicultores preparan estrategias para proteger a las abejas, con alimento artificial a base de proteínas y agua, mientras dure la onda de calor de julio y agosto.

Martha Caballero Serrano, reconocida apicultora en este municipio, dijo que desde el mes de febrero ya se temía por los efectos del calor, pero inesperadamente, primero impactó una fuerte surada que derribó la flor de naranjo y no hubo la producción esperada.

Más tarde, la sequía impactó a la producción de miel multiflor y también causó severos daños.

“Viene la etapa más dura por intensos calores por la canícula y los productores debemos implementar estrategias para evitar la muerte de las abejas y la reducción de las colmenas”, indicó.

Una de ellas es administrarles alimentación artificial, que es a base de ya sea en jarabe con azúcar o jarabe de fructuosa, y en forma de sustancia proteica, que es una masa que se hace con ingredientes orgánicos especiales que les brindan las proteínas necesarias para sobrevivir, “es en forma de pequeña tortita que se coloca dentro de la colmena”, precisó.

Explicó que por ahora no hay producción de miel, pero la preocupación es la cantidad de abejas que podrían morir y afectar con ello la producción de miel del próximo año.

Agregó que los productores de miel de Castillo de Teayo, Álamo y Tihuatlán están trasladando sus colmenas hasta las zonas de manglar de los municipios de Tuxpan y Tamiahua, ya que es una planta que, pese a los intensos calores, está en floración.

Por otra parte, dijo que la cosecha de miel de multiflor está por terminar, y se utiliza para hacer jarabes. El consumo es local y nacional, y los estados de mayor demanda son la Ciudad de México y el Estado de México, por medio de las Centrales de Abasto.