Comerciantes y vecinos advierten riesgo sanitario ante pestilencia por desechos acumulados tras la inundación del 10 de octubre.
Álamo, Ver.- El callejón Pípila, una de las zonas comerciales más tradicionales del centro de Álamo, permanece lleno de escombros y desperdicios luego de las inundaciones del pasado 10 de octubre, lo que ha generado una fuerte pestilencia y la preocupación de los habitantes por un posible foco de infección.
Residentes y comerciantes del lugar informaron que durante la crecida del río Pantepec el agua alcanzó hasta cuatro metros de altura, llegando incluso al nivel de los segundos pisos de las construcciones.
Tras el descenso del nivel del agua, comenzaron las labores de limpieza y retiro de muebles, aparatos dañados y toneladas de mercancías en descomposición, principalmente frutas, verduras y chiles.
Sin embargo, gran parte de estos residuos aún permanece acumulada sobre la vía pública, provocando un olor penetrante y un ambiente insalubre en plena zona centro de la ciudad.
Los afectados pidieron a las autoridades municipales que aceleren las labores de recolección y saneamiento, antes de que la situación derive en una emergencia sanitaria que afecte a los habitantes y comerciantes que realizan labores de limpieza en sus casas y locales.
