Cazones de Herrera, Ver.- El manejo de azufre en hornos para la limpieza de hoja de maíz pudo ser la causa del fallecimiento de un joven de la comunidad Calichal, acusaron pobladores quienes exigieron la presencia de personal de la Jurisdicción Sanitaria para regular el control de sustancias químicas.
Aunque el deceso ocurrió el pasado 21 de agosto, fue hasta este lunes, cuando vecinos de la citada población expusieron que el finado, de escasos 36 años, presentó constantes hemorragias, temperatura y otros síntomas que acabaron con su vida.
En Cazones existen un promedio de 30 hornos azufradores que operan de manera clandestina. Las autoridades municipales realizaron un operativo a finales de julio, donde además, detectaron daños al medio ambiente, toda vez que los dueños arrojan los desechos a arroyuelos de las comunidades.
La mayoría de estas micro empresas, que emplean alrededor de 300 personas en su totalidad, han sido instalados en zonas pobladas, lo que representa un riesgo latente para la salud de los habitantes. Según lo vertido por los mismos ciudadanos, existen algunos casos de empleados con cuadros de hemorragias nasales que han sido reportados a la dirección de salud sin que hasta el momento la Jurisdicción Sanitaria haya intervenido.
La dirección municipal de Salud, Protección Civil, Comercio y Ecología contabilizaron hornos azufradores en las comunidades de Calichal, Cabellal 3 y la zona de Los Limones, zona en donde incluso, un arroyo que dirige al centro de captación de la CAEV, recibe la descarga de sustancias tóxicas
