Por Mario Noriega Villanueva
MALA CALIDAD
Hay gente que dice conocer el oficio de la construcción y aunque no tienen título profesional sobre ese aspecto, han dicho que tanto el mentado bulevar Poza Rica-El Tajín que unirá a esta urbe con la zona arqueológica, como la avenida Heriberto Kehoe Vincent, de la colonia Obrera, en el mérito centro de la ciudad, al detectarse algunos errores, no tendrán calidad y se deteriorarán en poco tiempo. Quién sabe si sea cierto, pero lo que sí se vería en corto tiempo será algo así como flor de un día, de acuerdo con esos comentarios y con lo que se ve ahora es que para lo que sí sirven en este periodo de construcción es que causan más problemas que hacen conflictiva la vialidad, tanto que los trabajadores, empleados y empresarios de todo tipo sufren pérdidas de horas-hombre y dinero porque llegan tarde a sus labores o definitivamente no llegan por la obstrucción de la carretera, en el caso de Poza Rica-El Tajín, así como tiempo y grandes molestias en el caso de la avenida Kehoe Vincent. En ambos casos hemos constatado esos problemas como todo mundo y con mayor razón; los taxistas que para no perder tiempo, porque para ellos el tiempo es oro y no sacan para el diario, pero además les da pretexto para imponer cuotas más altas a los usuarios, todo eso se deriva por las obras que se realizan con una lentitud desesperante. Y aún con todo y eso, a los representantes de las obras no se les exige orden, coordinación y sobre todo administración, pues esto genera irregularidades e inversiones que dan a ver que los recursos del pueblo en ambos casos son mal aplicados, de modo que el grito de los coatzintecos como de los pozarricenses es que los inversores pongan atención, obligando a las empresas que las construyen que se apuren en los trabajos y más que nada que se organicen y coordinen para evitar todos esos problemas y los que se derivan de ellos. Sugerencias, criterios y comentarios: marionoriegav8@gmail.com.mx


