La inversión de más de 600 mil pesos fue recortada hace más de un año. Los edificios operan en forma irregular, algunos sin aires acondicionados y otros con cableado en riesgo.
Poza Rica, Ver.– La prometida inversión de más de 600 mil pesos, destinada a la rehabilitación de las seis bibliotecas públicas de la ciudad, quedó en el limbo tras un recorte ordenado por el alcalde Fernando «Pulpo» Remes. Según denuncias, el recurso, que sería exclusivo para las bibliotecas, fue mutilado, dejando los trabajos inconclusos y sin importar las afectaciones para las niñas y niños que aún acuden a estos centros de consulta.
Uno de los casos más evidentes es la biblioteca Francisco Lira Lara, ubicada en el parque Juárez. Según reportaron usuarios, el cableado eléctrico debía ser reemplazado por representar un riesgo, según una revisión de Protección Civil. Sin embargo, los trabajos quedaron incompletos.
“Un trabajador nos dijo que no seguirían con las reparaciones. Solo cambiaron los cables de los aires acondicionados, compraron un cristal roto por el último huracán, pero nunca llegaron los dos climas nuevos ni se arregló el cableado general exterior”, relataron padres de familia.
Lo único que no costó al alcalde ni al erario municipal fue la instalación de una red de Internet WiFi, adquirida por terceros para los usuarios, ya que la anterior, proporcionada por PEMEX, solo estaba disponible para el personal de la biblioteca.
En la biblioteca Ignacio de la Llave, ubicada en la colonia Ricardo Flores Magón, el alcalde se comprometió en junio de 2024 a reparar los aires acondicionados tras una revisión que determinó que estaban inservibles. Sin embargo, nunca cumplió. Mientras tanto, “El Pulpo” mantiene su oficina presidencial climatizada y su camioneta en perfecto estado, dejando a los niños que acuden a esta biblioteca a soportar altas temperaturas.
En la biblioteca Fundadores, en la colonia Manuel Ávila Camacho, los daños en muros y cristales siguen sin repararse a más de un año de haber sido programados. Según denuncias, Remes Garza recortó los recursos asignados y los desvió, dejando este centro en condiciones precarias, sin pintura ni cableado adecuado, operando de forma irregular.
La falta de atención a estas bibliotecas pone en evidencia la desidia y desinterés del alcalde hacia los espacios educativos, que son esenciales para el desarrollo académico de los niños y niñas de Poza Rica.
