En 45 años de trayectoria Adriana Barraza ha cultivado una carrera que le ha otorgado una nominación al Oscar y una a los Globos de Oro, más de 30 películas (algunas de ellas en grandes producciones hollywoodenses), una gran presencia en teatro y televisión y sobre todo el reconocimiento de la comunidad artística en México y en el mundo.
Desde muy joven inició su carrera en algunas obras de teatro, para después dar un salto a la televisión de la mano de Televisa con el melodrama Imperio de cristal en 1994, donde compartió créditos con Rebecca Jones y Ari Telch. Posteriormente, en esta misma empresa, se desarrolló como directora en algunas telenovelas como Nunca te olvidaré, Cómplices al rescate y El manantial.
Sin embargo, su mayor reconocimiento se dio en el cine desde su participación en Amores perros, dirigida por Alejandro González Iñárritu, y con quien más tarde trabajaría en Babel, por la cual fue nominada al Oscar, al Globo de Oro y a los Screen Actors Guild Awards como Mejor Actriz de Reparto.
“Creo que todos los personajes siempre te implican un reto, desde el simple hecho de que te lleguen a las manos. A veces también se trata de no caer en un área de confort, buscarle y hacer algo distinto”, responde sobre las dificultades a las que se ha enfrentado durante sus 45 años de trayectoria.
Para Adriana, la actuación le ha ofrecido un sinfín de oportunidades, pero también le ha cambiado la vida. “Imagínate tú, dentro de mi vida como actriz, como trabajadora, esto me ha dejado las mayores satisfacciones: una carrera, una vida económica resuelta, grandes amigos, amores: conocí a mi marido en Argentina cuando creí que ya no me iba a casar”, dice entre risas.
“La actuación me dejó que encontrara todo eso. Me ha permitido vivir, pero no en el sentido de pagar la renta, sino que me ha permitido encontrar una profesión que amo, que me abraza y que me acompaña desde que despierto hasta que duermo”, explica emocionada.
Con 61 años de vida, Adriana Barraza es clara con su futuro: “Aún me falta mucho por hacer, me faltan obras, películas, que mi escuela de actuación se haga más grande; todavía tengo muchas cosas por hacer y por trabajar”.
