El pasado 2 de agosto, el jovencito de 15 años fue embestido por una motocicleta en la comunidad de Cruz de los Esteros.
Por: Mónica Tejeda Hernández
Tecolutla, Ver.- A casi un mes de que la vida de Mauricio Levet Sosa, un adolescente de apenas 15 años, se apagara tras ser impactado por una motocicleta mientras caminaba junto a su abuela rumbo a la comunidad de Cruz de los Esteros, su familia continúa esperando respuestas y, sobre todo, justicia.
El caso permanece bajo investigación en la Fiscalía, donde fue abierta la carpeta 520/2026; sin embargo, para sus familiares el proceso no ha avanzado como esperaban. Melisa Levet, hermana del menor, relató que desde la noche del accidente, el pasado 2 de agosto, comenzaron a realizar los trámites correspondientes, pero hasta ahora no se ha concretado la orden que permita llamar a declarar al presunto responsable.
Durante la entrevista, Melisa se mostró visiblemente conmovida al hablar de su hermano. Con la voz entrecortada y tratando de contener el dolor, recordó al adolescente que, dijo, era tranquilo, trabajador, estudioso y muy apegado a sus abuelos.
“Era muy tranquilo, no se metía con nadie”, recordó. Mauricio comenzaba a trabajar, le gustaba acudir al campo y ayudaba a una señora para obtener dinero y comprar sus propias cosas. También cumplía con sus responsabilidades escolares y, de acuerdo con su hermana, era un joven que no daba problemas.
La noche que cambió a una familia
De acuerdo con el relato de Melisa, Mauricio había salido el pasado 2 de agosto para acompañar a su abuela, quien regresaba de realizar un mandado. El trayecto hacia Cruz de los Esteros se convirtió en el escenario de una tragedia que hoy mantiene de luto a toda su familia.
El camino, señaló, presenta serias deficiencias de iluminación, particularmente durante la noche. Existen curvas cerradas, ausencia de topes y prácticamente no hay alumbrado suficiente en varios puntos del trayecto.
Melisa explicó que anteriormente había elementos que ayudaban a identificar el camino durante la noche, entre ellos algunos dispositivos luminosos ubicados sobre la línea amarilla, pero actualmente ya no se encuentran. “Donde sucedió el accidente sí está muy oscuro, muy, muy oscuro”, afirmó.
La familia considera que las condiciones del camino representan un riesgo permanente para quienes transitan por la zona, particularmente para los habitantes de las comunidades rurales que diariamente deben desplazarse por estos caminos.
Tras el accidente, comenzaron a ponerse unos topes en el lugar, pero para la familia esas medidas llegan después de que una vida ya se perdió. “Quieren tapar el pozo ya una vez el niño ahogado”, expresó Melisa, al cuestionar que las mejoras se realicen únicamente después de ocurrida la tragedia.
Señalan falta de avances en la investigación
Melisa explicó que desde la primera noche presentó la denuncia y posteriormente acudió nuevamente ante la Fiscalía con el apoyo de un asesor jurídico. La denuncia se interpuso en contra del presunto responsable, un joven de nombre Fernando “N”, quien manejaba la motocicleta.
La carpeta de investigación quedó radicada bajo el número 520/2026, y la familia espera que se pueda avanzar para que el señalado como responsable sea presentado ante las autoridades y rinda su declaración.
Según su testimonio, inicialmente el joven señalado habría estado bajo custodia, pero posteriormente dejó de serlo. La familia cuestiona que la Policía Municipal de Tecolutla no lo haya presentado ante la autoridad correspondiente.
Melisa aseguró que desde entonces la familia ha tenido que realizar diversas gestiones para intentar que el caso avance y lamentó que, aunque el presunto responsable es ampliamente conocido en la comunidad, su familia ni siquiera se acercó a darles el pésame o preguntarles si necesitaban algo ante la muerte del jovencito Mauricio.
A ello se suma que el fiscal sexto de Papantla, que lleva el expediente, salió de vacaciones prácticamente al día siguiente del accidente, situación que, según la entrevistada, ha retrasado aún más el seguimiento del caso. “Estamos esperando a que llegue para poder proceder”, explicó.
La familia también ha buscado testigos que puedan aportar información sobre lo sucedido. Sin embargo, Melisa lamentó que algunas personas que pudieron haber observado el accidente no quieran involucrarse por temor a meterse en problemas.
Por ello, hizo un llamado a quienes hayan presenciado los hechos para que se acerquen y rindan su declaración ante la autoridad, pues cualquier testimonio podría resultar importante para el esclarecimiento del caso.
“No fue un objeto, fue una vida”
La pérdida de Mauricio no solamente ha significado dolor emocional para su familia, sino también una fuerte carga económica. Entre gastos funerarios, traslados y las distintas diligencias que han tenido que realizar, los familiares han tenido que buscar recursos para poder continuar con el proceso.
“Es muy desgastante esto porque son muchas vueltas, es dinero gastado, dinero invertido, no tenemos esa cantidad, pero nosotras tratamos de conseguirlo para poder hacerle justicia a Mau”, relató Melisa.
En medio del dolor, reconoció el respaldo que han recibido de amigos, usuarios de redes sociales y habitantes de distintas comunidades.
La solidaridad, dijo, llegó también de pescadores de Tecolutla, así como de habitantes de la comunidad del Negro, quienes contribuyeron de diferentes maneras para ayudar a la familia durante los momentos más difíciles. “Fueron muy solidarios con nosotros”, expresó.
Una familia que todavía espera respuestas
A casi un mes de la tragedia, la familia de Mauricio sigue intentando asimilar su ausencia; Melisa relató que su madre todavía tiene dificultades para aceptar que su hijo ya no está. Sus abuelos, añadió, tenían una relación especialmente cercana con el adolescente, quien representaba una parte importante de su vida cotidiana.
La entrevistada fue enfática al señalar que lo que buscan no es venganza, sino justicia: “que se haga justicia en este caso”, pidió.
También dirigió un mensaje a las autoridades municipales para que atiendan las condiciones de seguridad de las comunidades, particularmente en materia de iluminación y prevención de accidentes.
Para la familia, la tragedia de Mauricio no debe convertirse solamente en una carpeta más dentro de los archivos de una institución. Consideran que debe servir también para llamar la atención sobre las condiciones en que viven y transitan los habitantes de las comunidades rurales de Tecolutla.
El llamado a los motociclistas
Con especial énfasis, Melisa pidió a los jóvenes que conducen motocicletas hacerlo con responsabilidad, utilizar casco y respetar las condiciones de seguridad. Recordó que muchos adolescentes circulan en motocicleta sin contar siquiera con licencia y que una decisión irresponsable puede cambiar para siempre la vida de varias familias.
“Mi hermano no iba ni en moto y lo que le pasó”, expresó, al pedirles que tengan cuidado porque pueden convertirse tanto en víctimas como en responsables de una tragedia.
La reflexión adquiere mayor peso al tratarse de una familia que perdió a un adolescente que, según sus propios familiares, simplemente caminaba junto a su abuela por un camino que forma parte de su vida cotidiana.
“Mauricio ya no va a regresar, pero queremos justicia”
Antes de concluir la entrevista, Melisa volvió a pedir el apoyo de quienes pudieran haber presenciado el accidente y reiteró que sus declaraciones pueden ser fundamentales para la investigación.
La familia también espera que las autoridades correspondientes atiendan el llamado y que el caso no quede detenido.
Mauricio tenía apenas 15 años. Era estudiante, trabajador y, según el recuerdo de su hermana, un joven tranquilo que comenzaba a construir su propia historia. Hoy, esa historia quedó truncada: “no fue un objeto, no fue un animal, fue una vida que no va a regresar”.
