Poza Rica, Veracruz – Un grupo de feministas acudió a la colonia 27 de Septiembre en respuesta a una denuncia sobre una joven de 22 años presuntamente privada de su libertad en una vivienda. La situación generó preocupación y llevó al grupo a solicitar ayuda inmediata al número de emergencias.

En cuestión de minutos, el lugar se llenó de elementos policiales que acudieron para verificar la situación. Sin embargo, la intervención reveló una realidad distinta a la que se temía. El padre de la joven explicó a las autoridades que no se trataba de un caso de secuestro o privación ilegal de la libertad.

Su hija estaba bajo un proceso de rehabilitación en el anexo Nuevo Comienzo, ubicado en la calle Hernán Cortés. Según el padre, todo se trató de una confusión debido a la naturaleza privada del tratamiento que su hija está recibiendo. Las autoridades corroboraron la versión del padre, constatando que la joven se encontraba segura y en proceso de rehabilitación, y no en peligro como inicialmente se sospechó.

Asimismo, el señor Arturo Pérez, padre de la joven de 22 años de edad de nombre Valeria, mencionó que viven en la colonia Villa de las Flores, donde a temprana hora se corrió el rumor de que la habían secuestrado y que ninguna autoridad hacía algo al respecto. El padre expresó temor ya que los vecinos estaban molestos, pero a través de los medios aclaró que todo era una confusión.

Recalcó el padre de familia que su hija estudia una carrera de Administración de Empresas en la Universidad UGM y trabaja en una tienda comercial ubicada en Gran Patio. Posteriormente iban a acudir para aclarar todo lo señalado en su contra, al igual que hicieron con el grupo de feministas que estaban a las afueras del anexo y que posteriormente se retiraron.

Por otra parte, en una publicación en redes sociales (Facebook) se dio a conocer que personas cercanas a la estudiante Valeria habían acudido a la Fiscalía y al DIF, pero ninguna de estas dos dependencias les hizo caso. Incluso fueron señalados de ser drogadictos. Sin embargo, no perdieron la esperanza y acudieron al Instituto de la Mujer, donde lograron hacer valer su declaración. Se destacó que Valeria no tiene ningún tipo de vicio, ya que han convivido con ella.

El Organismo Instituto Municipal de la Mujer (IMM), a cargo de la Licenciada Denis Castán, se trasladó al anexo Nuevo Comienzo, un lugar para tratar adicciones ubicado en la calle Hernán Cortés número 505 de la mencionada colonia. Informaron a los policías que Valeria sufre violencia física y psicológica en su casa, donde sus padres le imponen creencias religiosas. Afirmaron que se encontraba en ese lugar en contra de su voluntad y temían por su seguridad, ya que según ellos, dentro del lugar maltratan a las personas. Recalcaron que «no hay pruebas de alcoholismo, pero sí de violencia física por parte de su madre hacia ella».

Serán las autoridades locales las que se encarguen de realizar una investigación a fondo para esclarecer esta situación de la joven de 22 años de nombre Valeria, la cual movilizó a los elementos policiales la tarde de este viernes. Además, preocupó a los vecinos de la calle Hernán Cortés, quienes llegaron a temer que se tratara de una situación de alto riesgo.

Por ALF