Pese a los esfuerzos de diversas instancias para prevenir la violencia familiar y de género, en esta ciudad y en el municipio los constantes casos de mujeres golpeadas o sobajadas por sus parejas son ya un problema social.
Y es que aun cuando dependencias como la Procuraduría de la Defensa del Menor, la Familia y el Indígena (adscrita al DIF), y el Centro para el Desarrollo de las Mujeres con Perspectiva de Género difunden los derechos de féminas, niñas y niños, factores como el machismo, la ignorancia, la falta de educación y las adicciones, ocasionan esta problemática.
Un claro ejemplo de esto ocurrió la noche del jueves pasado, cuando en tres horas a lo sumo, elementos de la Policía Mixta Coordinada atendió por lo menos cuatro casos de violencia familiar en distintos puntos de la cabecera municipal.
La movilización comenzó aproximadamente a las 20:30 horas con una petición de auxilio en la calle Costa Rica de la colonia Pantepec, donde un ebrio sujeto fue señalado de estar agrediendo a su esposa. Dos horas y media después, los uniformados retornaron a esa misma calle, debido a que un individuo agredía verbalmente a su hermana e intentaba golpearla.
Media hora más tarde, la Policía se desplazó hasta la calle Rubén González de la colonia La Unión, de la localidad Potrero del Llano, donde una jovencita acusó que su ex-pareja la agredió e intentaba lastimarla con un lápiz. Luego, a escasos minutos de la medianoche, se atendió un cuarto asunto en la colonia Niños Héroes, donde una señora acusó a su yerno de haber llegado ebrio a escandalizar.
En ninguno de los casos hubo detenidos, porque los acusados ya se habían retirado del lugar o ya estaban tranquilos.
