CASTILLO DE TEAYO, Ver.- La violencia y la corrupción que flagelan al país son la pesada cruz que carga el pueblo, señalaron representantes de la iglesia durante el Vía Crucis de este viernes.

Durante el recorrido para remembrar el camino de Jesús hacia el Monte Calvario, los feligreses, encabezados por el presbítero Fortino Cruz Marcos, pidieron dar un verdadero sentido a este Viernes Santo, además de vivir esta Semana Santa de una manera más reflexiva y con amor.

Mencionaron que todos los mexicanos, los veracruzanos y los habitantes de Castillo de Teayo son necesarios para construir una sociedad más justa, próspera y en paz. “Nadie se debe sentir excluido, hagamos un país libre de violencia”, expresó el párroco.

Asimismo, se pidió por la pronta recuperación de las familias que en algún momento han sido víctimas de la violencia y de la corrupción, además de que se elevaron plegarias por los más necesitados, por los más pobres y por la salud de las familias.

Cruz Marcos enfatizó que el Viernes Santo es un día de dolor, por la pasión y muerte de Jesús, “un día de reflexión y de luto para consolar a nuestra madre María y estar con ella en este difícil momento, para acompañarla en su dolor por la pérdida de su hijo amado, que ha sido crucificado”.

Añadió que este fue el día en que se cumplieron las escrituras y Jesús entrega su vida para salvarnos del pecado y darnos la vida eterna.

Posteriormente, durante la tarde-noche se realizó la procesión del silencio, con el mismo recorrido del Vía Crucis, en este caso con la imagen de María llevando entre sus manos la corona de espinas y los clavos con que crucificaron a Jesús, para concluir con el pésame a María y el Santo Rosario.

Por ALF