Por Vicente Martínez
En el marco del Día de Muertos, vecinos de la colonia Gaviotas levantaron un altar en el trípode estilizado de bienvenida a la entrada a Poza Rica, para recordar a las personas que perdieron la vida durante la inundación del pasado 10 octubre, provocada por el desbordamiento del río Cazones.
El altar, elaborado de manera colectiva, fue adornado con flor de cempasúchil, mano de león, veladoras, copal, papel picado, palmas y fotografías de quienes ya no están. Con este gesto, los vecinos buscaron rendir homenaje a las víctimas y a quienes aún no han sido nombrados, manteniendo viva su memoria, desde el respeto y amor.
Durante la colocación, los vecinos compartieron recuerdos, encendieron veladoras y dedicaron oraciones por las familias que aún se encuentran en proceso de recuperación tras aquel desastre natural que marcó profundamente a la ciudad.
El altar se ha convertido en un símbolo de unidad y resiliencia, recordando que en medio de la pérdida, el espíritu de los pozarricenses sigue de pie.
