Vecinos del fraccionamiento Bosques de Santa Elena han solicitado la emisión de nuevos contratos de agua potable, ya que desde 2020 no se han otorgado permisos para el servicio en las viviendas de reciente construcción.
Fuentes del ayuntamiento informaron que el problema radica en la planeación inicial del complejo habitacional. El desarrollador únicamente consideró la infraestructura para las primeras viviendas edificadas, dejando sin regulación la ampliación del fraccionamiento en lo referente al servicio de agua potable.
La situación ha generado inconformidad entre los residentes de las áreas más recientes, quienes deben recurrir a métodos alternativos para abastecerse de agua. Esto no solo representa un gasto adicional para las familias afectadas, sino también la incertidumbre de no contar con un servicio básico.
Autoridades municipales han señalado que trabajan en la evaluación de la problemática para buscar una solución que permita regularizar el suministro de agua en el fraccionamiento. Sin embargo, los vecinos exigen una pronta resolución para garantizar el acceso al servicio.
Este caso pone de manifiesto la importancia de que los desarrolladores inmobiliarios cumplan con las normativas establecidas en materia de servicios públicos y de reforzar los mecanismos de supervisión para evitar situaciones similares en el futuro.
