Tuxpan, Ver.- “Dios está en nosotros y con nosotros. Está en nuestras mentes para que entendamos lo que es bueno y verdadero. Está en nuestro corazón para que podamos elegir lo que conduce a la vida y al amor verdadero. Está en nuestras manos para que podamos construir una sociedad más justa”.
Lo anterior es un fragmento del mensaje que dirigió a los feligreses este sábado el obispo de la Diócesis de Tuxpan, Juan Navarro Castellanos, en la víspera de la celebración de la fiesta del Pentecostés, una de la de las más simbólicas para la comunidad católica.
El Pentecostés, que será este domingo, se celebra cincuenta días después de la Pascua, poniendo término al periodo pascual, pero esta ocasión será diferente, con templos a puerta cerrada y sin presencia de feligreses por restricciones sanitarias establecidas ante la pandemia de Covid-19.
“Este domingo celebramos la Venida del Espíritu Santo. El día de Pentecostés, los discípulos estaban reunidos en oración y descendió sobre ellos el Espíritu Santo, que se manifestó con un fuerte viento y con lenguas de fuego que se posaron sobre ellos”, explicó el prelado.
Añadió que la venida del Espíritu Santo en el día de Pentecostés no fue un hecho aislado en la historia. “Los Hechos de los Apóstoles nos dicen que el Espíritu Santo está con nosotros, desde Pentecostés todos los días de nuestra vida; y estará hasta el fin de los tiempos, así como está también Jesús”.
Navarro Castellanos subrayó que lo que sucedió en Jerusalén hace dos mil años no es un hecho del pasado. “Es algo actual en nuestros días. El Pentecostés del cenáculo es un inicio que se prolonga y llega hasta nosotros. El Espíritu Santo es el don de Cristo resucitado a sus Apóstoles; pero él quiere que llegue a todos”, concluyó.
