A un año de que un terremoto sacudiera la capital del país, así como el sureste mexicano, como ocurrió en 1985; viviendas de la prolongación Francisco Villa de la colonia Fausto Dávila, la telesecundaria Las Américas y una parte del Hospital Regional se vieron seriamente afectadas y hasta el momento, la situación es la misma.
De acuerdo al director de la escuela, Roque San Martín, indicó que, a un año del desastre, hasta el momento los alumnos aún toman clases en el telebachillerato Francisco I. Madero en la misma colonia, “ya tenemos presupuesto, lo que nos hace falta es un terreno o bien un muro de contención para que sea factible utilizar de nueva cuenta la escuela”.
Mientras tanto en el Hospital Regional la situación es similar, el área afectada no ha podido ser reparada en su totalidad porque hasta el momento no la han reabierto, y corresponde a la central de equipos y esterilización, cocina, comedor general, piso de ginecología y de medicina interna, esto perjudica la atención que se presta en el nosocomio y afecta directamente a los derechohabientes.
Mientras que en la colonia Fausto Dávila hay un gran número de casas afectadas por el temblor, otras más están cuarteadas y corren riesgo de caer porque hay daños en sus cimientos, mientras que la calle está completamente hundida. El gobierno federal actual también les quedó mal. Para este día se prevé un macro simulacro a las 13:16 horas, previamente habrá un minuto de silencio.
Ya pasó casi un año de que el temblor de septiembre del 2017 afectara a la mayor parte del sureste del país y particularmente a la Telesecundaria Las Américas de Poza Rica y la dejara inhabilitada para los estudios, sin embargo hasta el momento los alumnos siguen sin aulas y toman clases en un telebachillerato cercano a esta institución educativa.
Mientras que habitantes de la calle Francisco Villa, de la colonia Fausto Dávila, han visto como esta vía de comunicación que enlaza a dos colonias se ha hundido con el paso del tiempo y provocado por el socavamiento de la tierra.
Situación que empeoró el año pasado cuando ocurrió el terremoto del 19 de septiembre pero del año pasado. Al respecto la señora Luisa, una de las más afectadas, indicó que su casa se ha deslizado porque el hundimiento de la calle ha provocado que también su casa sufra daños, “además corremos el riesgo de que se caiga, tenemos miedo”.
Así como ella hay otras familias las cuales sufren la misma situación, además este problema generó otros como la ruptura del drenaje al cual estaban conectadas. Además los drenajes de sus viviendas también se ven dañados.



