Tiran a la basura US $52 millonesTiran a la basura US $52 millones

Durante el gobierno del presidente Vicente Fox se ordenó la construcción de un gasoducto y una planta generadora de electricidad, a base de gas. La inversión fue de más de 52 millones de dólares, pero, tan pronto se dio el cambio de gobierno, se ordenó parar la producción, desmantelarla y utilizar sus partes en la reconfiguración de la Central de Ciclo Combinado Poza Rica, donde se gastaron otros 136 millones de dólares.

En medio de una maraña de negocios sucios entre funcionarios de CFE y contratistas, se echaron a la basura casi 100 millones de dólares de lo que fue la UTG Tuxpan 1, pues no tan solo resultaron inútiles los 52 millones de la inversión inicial para su construcción, sino que, a esto, se le tuvieron que sumar los costos de traslado, de Tuxpan a Poza Rica, la instalación y puesta en operación.

La planta UTG Tuxpan 1 se construyó bajo el esquema de Obra Pública Financiada, para generar 150 MW. Lo complejo del proyecto fue construir un gasoducto de 10.1 kilómetros y de 10 pulgadas de diámetro, que corría desde Monte Grande, donde se conectó al gasoducto Cactus-Reynosa, hasta el sitio de construcción, ubicado en patios de la Termoeléctrica López Mateos.

Ya en el gobierno de Felipe Calderón, a los funcionarios de CFE se les ocurrió que, para reducir los costos de la modernización de la termoeléctrica de Poza Rica, se podían instalar 3 unidades convencionales generadoras de vapor y una unidad turbo gas. Para no comprar esta última, decidieron desmantelar la de Tuxpan y colocarla como fuente de repotenciación.

En el 2009, la CFE publicó la licitación número 18164093-016-09, para convertir la termoeléctrica convencional de Poza Rica en ciclo combinado, incluyendo en el proyecto la reubicación e instalación de la unidad turbo gas de 160 MW, de Tuxpan a Poza Rica.

Después de una serie de problemas técnicos, en el 2013 la planta empezó con una incipiente producción y a la fecha sigue sin alcanzar su tope máximo de generación.

Es claro que no se usaron equipos 100 por ciento nuevos en la CCC Poza Rica. Solo se trató de una rehabilitación de 3 turbogeneradores de 39 MW y la instalación de una unidad de 150 MW, que la CFE tomó prestada en otro sitio.
Por un lado, la CFE se ahorró unos cuantos millones de pesos al comprar una unidad nueva, pero, por el otro, se perdieron casi 100 millones de dólares al desmantelar una planta recién construida y en operación.

 

 

Por ALF