En la ribera del arroyo El Huéleque, justo a un costado del reclusorio regional, «apareció» un colchón y en plena temporada de lluvias e inundaciones.
POR ROBERTO AGUILAR TOLENTINO
Poza Rica, Ver.- Mientras que las autoridades municipales implementan acciones para mantener limpios los cauces de los arroyos que cruzan la ciudad, algunas personas inconscientes y sin escrúpulos arrojan muebles y colchones viejos sobre el cauce de estos afluentes sin importar el daño que generan.
Vecinos reportaron la presencia de un colchón a orillas del arroyo El Huéleque, a la altura del puente peatonal ubicado a espaldas del reclusorio regional, que comunica con la colonia Laredo.
«No sabemos quién lo arrojó a ese sitio, pero lo cierto es que un arroyo no es un sitio para tirar basura, animales muertos, muebles ni mucho menos colchones», señalaron los molestos vecinos.
Asimismo, fuentes del ayuntamiento mencionaron que hay sanciones y multas que se aplican a quien sea sorprendido tirando cualquier tipo de basura o desperdicio en este tipo de afluentes, que, si bien es cierto que está contaminado, arrojar estos muebles al arroyo provoca que en otros tramos ocurran inundaciones porque se tapa el cauce natural. «Y por Dios, deben entender que estamos en temporada de lluvias y la crecida de arroyos es constante», precisaron.
Autoridades municipales tienen registro de más de 40 kilómetros de recorrido entre los cuatro arroyos que cruzan por la ciudad, que son Salsipuedes, Huéleque, Del Maíz y Mollejón, y todos desembocan en el río Cazones.
Eventualmente, y antes de la temporada de lluvias, proceden a realizar limpieza, pero por la ubicación natural de los mismos, sólo en una extensión de 7 kilómetros es donde retiran basura, maleza y, desgraciadamente, hasta muebles grandes, colchones y otros desechos sólidos.


