Un recluso de Texas que retó a un jurado a condenarlo a muerte será ejecutado el miércoles por la noche por torturar y ahogar a una mujer en su bañera y luego meter sucuerpo en un barril.
Troy Clark fue condenado por el asesinato en mayo de 1998 de su excompañera de cuarto, Christina Muse de Tyler.
Las autoridades dijeron que a Clark, un traficante de drogas, le preocupaba que Muse, de 20 años, lo delatara.
Clark, de 51 años, se convertiría en el 17vo preso condenado a muerte este año en Estados Unidos y el noveno en recibir una inyección letal en Texas, el estado que más aplica la pena capital en el país.
Clark es el primero de dos reclusos a punto de recibir inyección letal esta semana. Está programado que Daniel Acker sea ejecutado el jueves por atropellar fatalmente a su novia.
8 presos de Texas tienen programadas fechas de ejecución en los próximos meses.
La Junta de Perdones y Libertad Condicional de Texas no quiso recomendar que se conmutara la sentencia de Clark.
No se sabe de momento si tiene otras apelaciones pendientes. Sus abogados no devolvieron llamadas y correos electrónicos en busca de comentarios.
Clark ha argumentado que sus abogados no presentaron pruebas de su niñez, marcadas por abusos físicos y emocionales, lo que podría haber convencido a los jurados de perdonarle la vida.
Las cortes de apelaciones han dictaminado que debido al abrumador caso contra Clark, es probable que aún hubiera sido condenado a muerte incluso si el jurado hubiera escuchado pruebas de su problemática infancia.
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