Nautla.- Las tortugas marinas son los reptiles más antiguos del mundo y algunos científicos las han llegado a considerar como los únicos «dinosaurios» aún vivos de este planeta, pues aparecieron hace más de 180 millones de años y desde entonces han ido evolucionando y adaptándose a los cambios que el hombre y su mano destructiva han generado.

De las ocho especies que existen a nivel mundial, siete llegan cada año a las costas mexicanas para anidar y cumplir así con su ciclo de reproducción; cada una aparece en distintas temporadas y diversos estados, uno de ellos es Veracruz, en donde miles de quelonios arriban de marzo a noviembre a depositar sus huevos en playas que hoy son vigiladas por dependencias y grupos preocupados en su cuidado y conservación.

Desafortunadamente y aún con todos los esfuerzos y actividades que se hacen en cada temporada para proteger las áreas importantes de anidación, las tortugas siguen siendo amenazadas por diversas causas, tales como la destrucción de hábitats naturales y las más preocupantes, la caza furtiva y la contaminación, está última se ha convertido en la principal amenaza de todas las especies que habitan en la tierra y el mar.

Tan grave es el problema que durante su ciclo de vida, una tortuga adulta -dependiendo la especie- llega a ovopositar alrededor de 100 o 150 huevos, pudiendo anidar de una a siete veces por temporada. La incubación dura entre 50 y 60 días, pero de esos huevos solo eclosionan de 70 a 80 tortuguitas que salen directo al mar, para ser perseguidas por sus depredadores.

Por Édgar Juárez Gómez

Por ALF