Tuxpan, Ver.- A un mes del cierre de playas, prestadores de servicios como palaperos y vendedores de productos como cocos, raspados, frituras y otros productos, se quedaron sin sus ahorros y se complica aún más su situación, señala Teresa Muñoz Martínez, presidenta de la agrupación Guardianes de la Playa.

Indicó que muchos de ellos han optado por dedicarse a la pesca para obtener el sustento de las familias, además de que recibieron despensas por parte del ayuntamiento, lo que representa un paliativo en medio de la precaria situación económica en la que han quedado.

Mencionó que se trata de alrededor de 130 personas de su asociación y que realizan actividades en zona de playa, quienes viven en las comunidades de San Antonio y Barra Norte, principalmente.

A todos ellos el alcalde Juan Antonio Aguilar le hizo entrega de despensas, beneficiando a alrededor de 600 familias, tomando en cuenta a otros residentes de dichas localidades.

Muñoz Martínez refirió que, antes de la contingencia por Covid-19, cada fin de semana estaban ingresando a esta zona de recreo alrededor de 2 mil vehículos, es decir, unos 7 mil paseantes, lo que les representaba ingresos por ventas de diferentes productos y artículos.

Sin embargo la actividad está detenida desde hace un mes tras el cierre de accesos a la playa, tiempo durante el cual ya se agotaron lo que tenían ahorrado, concluyó.

Por ALF